La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



martes, 27 de noviembre de 2012

El plato mallorquín (Tumbet) de Carolina, con mis retoques

Carolina, mi suegra, hasta donde recuerdo y conocí, era una buena cocinera, sobre todo de ciertos platos. Entre estos recuerdo el que denominaba "el plato mallorquín", que con el paso de los años he sabido que su denominación es Tumbet (o tombet), y al que he aportado una serie de retoques muy a mi estilo.
En pocas líneas, y como de un paseo fotográfico se tratase, voy a mostrároslo.



Primero hacemos la salsa de tomate : En buen aceite (en calidad y cantidad), pochamos puerro, cebolleta y dos dientes de ajo. Habremos pelado unos tomates (en rama) y picamos; añadimos, junto con un poco de azúcar, sal del Himalaya y pimienta de Jamaica. Empezamos a remover. Un poco de albahaca y hoja de laurel. Fuego lento hasta conseguir una salsa semiespesa; retiramos el laurel. En batidora, los ajos y un poco de la salsa, y lo volvemos a añadir. Dejamos reposar.






Por otro lado, nos ponemos con las verduras. Vamos friendo por separado, con toquecito de sal del Himalaya, y retirando el aceite sobrante con papel de cocina, y así aligerar el plato. Dispondremos en cazuela de barro, según las vayamos teniendo. 


Primero la berenjena en rodajas y enharinada; después las patatas, con leve toque de pimienta blanca; seguimos con los pimientos (verde y rojo); para terminar con tiras de calabacín. Entre medias de cada capa, un poco de salsa de tomate.





Coronamos con unos trigueritos marcados en sartén, y todo al horno, unos 10 - 15 minutos a 170°.



Al sacar y presentar en mesa, podemos colocar unos trocitos de presa, pasados por la plancha. Rectificamos de sal si hace falta, y a disfrutar.........

sábado, 24 de noviembre de 2012

Risotto al funghi, con ajetes tiernos y trigueros

Otoño es tiempo de setas (cuando el tiempo ayuda), y sus opciones en los fogones son variopintas. Esta vez vamos a desarrollar una receta con arroz, sabrosa y de buena combinación.

En el risotto es clave usar un buen caldo, con lo que lo primero es prepararlo : cebolleta roja, puerro, zanahoria y hueso de jamón ibérico, con un toquecito de sal, pimienta blanca, tomillo y romero, serán sus ingredientes en este caso.



Ya con la cazuela en el fuego (no muy fuerte), arrancamos con un sofrito de puerro, cebolleta e hinojo, al que un poco después añadiremos los ajetes tiernos y los trigueros, troceados en tres; toque de pimienta blanca y sal (de lavanda y limón).

Seguimos, incorporando unos boletus, en trozos medianos, dejando que se doren un poco; a continuación, unos rebozuelos (enteros), que irán soltando algo de jugo que aportará cremosidad. Enseguida añadimos el arroz (valdría el arroz bomba, aunque si es especial de risotto, mejor), con un poco más de sal, para a partir de ahí empezar con la clave de la elaboración.
 

Hay que ir añadiendo caldo poco a poco, para que coja la cremosidad adecuada, de tal forma que es imprescindible estar encima y controlar bien el guiso para llegar al punto correcto. Yo, seguramente en contra de lo habitual, voy añadiendo un poco de queso (parmesano o similar) al mismo tiempo.


Después de unos 20 minutos, con cacitos de caldo uno tras otro, y en cualquier caso cuando se vea el punto adecuado (al gusto de cada cual), rematamos con una cantidad generosa de queso (rallado al momento).


Y ya sólo queda presentar y acompañar de un buen vino (en este caso, la elección fue un Ribera del Guadiana, como Basangus).........y para quien le guste, un poco de foie, ya en el plato, puede terminar de convertir este plato en una delicia para el paladar.







jueves, 15 de noviembre de 2012

Unas lentejas ligeras.........

En esta ocasión voy a optar por mostrar una receta clásica como las lentejas, pero dejando la grasa a un lado.

Empezamos con un pochado de chalota, un puerro y algo de pimiento (tanto verde como rojo), en buen aceite de oliva virgen extra. Añadiremos después medio tomate picado, medio calabacín y una zanahoria en trozos; punto de sal y pimienta blanca, junto a una ramita de romero y otra de tomillo. Por último, un par de patatas troceadas en grande.
Sacamos parte de las verduras, y con ellas haremos un puré espeso, que reservamos.
Al mismo tiempo, añadimos las lentejas al pochado, para seguir con un poco de tomate frito y agua para casi cubrir (se podría dar un toque de gracia con un poco de vino blanco).
Incorporamos el puré reservado y dejamos a fuego lento, pudiendo añadir más agua según lo veamos necesario. No tengais prisa, y dejad que se cocine con calma y cariño.
El resultado ha de ser unas lentejas con un caldo denso y sabroso, pero a la vez, razonablemente suaves. Rectificamos de sal, si lo viéramos necesario.


A disfrutarlo.......

domingo, 4 de noviembre de 2012

Vinos Grifo, en la Plaza del Grano de Leon


Hace unos meses descubrí en Leon este local. Ubicado en la que llaman popular y coloquialmente Plaza del Grano, este bar regentado por Pepe y Anton, te da la opción de disfrutar de buenas viandas, así como vinos y gin tonics.

Cuidan con esmero los caldos de la tierra, como no puede ser de otra manera (yo soy gran defensor de que en cada zona puedas probar los vinos del lugar), pudiendo encontrar vinos del Bierzo (Mencía), Prieto Picudo o blancos de uva Albarín. Pero también puedes degustar vinos de otras muchas zonas, siempre buscando la calidad como aspecto principal.



Por copas podrás disfrutar de más de 40 vinos tintos y de otros 15 entre rosados y blancos (¡fabulosa oferta!); por botellas, la variedad es aún mayor, entre los que destacaría un particular Ribeiro con 16 meses en barrica de Bodegas Aurea Lux.


Su carta es razonablemente extensa, con diversas raciones, potentes tostas, amplias cazuelas (bien coronadas con un par de huevos fritos) y diversas ensaladas, copiosas y variopintas. Oferta de calidad y cantidad.



En cuanto a los postres, destaca por encima de lo demás la casera tarta de 3 quesos: sencillamente deliciosa. Y después, diversas alternativas de cafés e infusiones, que permitan rematar una buena comida.

Y después, no puede faltar un rico Gin Tonic, donde las posibilidades se hacen casi infinitas, gracias a sus más de 70 ginebras, la mayoría premium (donde no faltan varias nacionales, como K-25, Mascaró o la valenciana Merlín, y casi todas las habituales y otras más, como la deliciosa inglesa y artesanal Sipsmith) y un número de tónicas por encima de la decena, sin faltar casi ninguna de las principales premium. Las elaboraciones, a gusto del consumidor.
En definitiva, si pasais por Leon, no dejeis de acercaros, y seguro que os atienden de maravilla, y de paso admirais la divertida decoración.