La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



miércoles, 13 de agosto de 2014

Tenerife, una isla de contrastes


De Norte a Sur, de Este a Oeste, las diferencias que uno encuentra en esta isla atlántica de algo más de 2.000 m2 son innumerables, lo que en parte pudo ser determinante para convertirla en Patrimonio de la Humanidad para la Unesco. El Sur eminentemente desértico contrasta con un Norte de importante vegetación y frondosos bosques de laurisilva, que se extiende en parte hacia el Oeste, al igual que la aridez por buena parte del Este.


Su morfología y orografía, nacida en la Era Terciaria (cuando comenzó a formarse la isla), nos lleva desde pinares en sus entornos montañosos y cercanías de sus múltiples volcanes, hasta tremendos acantilados (espectaculares en Los Gigantes, una de las visitas que no se han de dejar de hacer, y aprovechar para ver de cerca delfines y calderones (ballenas piloto)), pasando por zonas semidesérticas, grandes barrancos (muy destacables los de Masca y Teno, entre otros), grandes valles y flora subtropical.







Playas variopintas (de arena negra o blanca, rocosas, bajo acantilados o al final de barrancos,...), en su inmensa mayoría naturales, desde las que se pueden divisar muchas de las montañas, de origen volcánico, que inundan la isla, y que culminan en el centro de la misma con el imponente Teide con sus 3.718 metros de altura, siendo el tercer volcán más grande del mundo y considerado uno de los más peligrosos.



El propio Parque Nacional del Teide es una mezcla de entornos, con pinares frondosos o parajes más de Marte o la Luna que terrestres, zonas de flora diversa y particular, paisajes dignos de buenas películas de Western, multitud de insectos e invertebrados, así como algunas aves de gran belleza, y todo ello con infinidad de puntos de interés con unos miradores sensacionales, pudiendo alcanzar con la vista las cercanas islas de La Gomera, El Hierro y La Palma, siempre que la metereología lo permite.






Las edificaciones turísticas del Sur, sobre todo, donde sus paseos marítimos engloban gran parte de su vida, y sus lujosos hoteles y resorts le dan una identidad especial, no tienen nada que ver con los coquetos pueblecitos de vida tranquila que encuentras en lo más septentrional de la ínsula, muchos de ellos marineros y otros pueblos de montaña y agrícolas.


Viñedos casi a nivel del mar, oreados por las brisas atlánticas, y otros a considerable altura, esconden gran variedad de uvas, muchas de ellas autóctonas y que ya no se encuentran en otras partes del mundo, al no haber sufrido la filoxera; entre ellas la "baboso", las "listan", la "tintilla", la "vijariego" o la "malvasía". Vinos característicos y algunos de ellos de gran calidad, repartidos por sus 5 D.O.: sin duda, muy interesantes los de Suertes del Marqués, Ignios o el proyecto Envínate.





En lo gastronómico, la cocina tinerfeña es variada, si bien no se ha de dejar de probar sus pescados de roca (como la vieja), unas buenas papas con mojo, la ropa vieja (clásica o de pulpo), pata asada, platos de carne de cabra, conejo o pollo, queso asado con miel de palma y el gofio. Al Sur, las alternativas de buena mesa son escasas (dada su excesiva dedicación a un turismo con poca preocupación por el buen yantar), aunque queda algún reducto interesante, como Folelé, en Los Cristianos, o El Granero; según se asciende la isla hacia el norte, las opciones son múltiples y de gran calidad (algunos buenos ejemplos son el Gastrobar AIE (El Sauzal), El Trasmallo (cerca de Garachico), varias tascas en San Cristobal de La Laguna (como la Venta de la Esquina) y los clásicos guachinches del Norte, donde más y mejor se puede degustar la auténtica cocina canaria). Los precios siempre razonables, y más cuando el nivel del producto es de primera, donde la relación calidad-precio mejora.






Para terminar, mencionar el buen número de actividades, como sus distintos y espectaculares parques (destacables el Loro Parque o Siam Park), rutas de senderismo, paseos en barco, deportes naúticos,...; y sus gentes, aunque en esto las diferencias son pocas, dado que el trato siempre agradable, es la principal característica de los pobladores de la isla.


Pero lo mejor es ir y visitar bien la isla, ya que hay mucho más de lo que aquí os cuento.



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