La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



domingo, 31 de agosto de 2014

Gastrobar AIE : Modernizando la cocina canaria


En mi reciente visita a la isla de Tenerife, y como suele ser habitual en mis viajes, había que prestar atención a la gastronomía local, conociendo esas tascas, restaurantes y guachinches donde poder disfrutar la buena y variada cocina isleña.


Me había centrado en la búsqueda de cocina tradicional, pero me llamó la atención un lugar en concreto, empujado por alguna recomendación y distintas opiniones y críticas vertidas en internet, en el que precisamente no íbamos a encontrar un estilo de cocina clásica. Se trataba del Gastrobar AIE, al Noroeste de la isla, en la localidad costera y de imponentes acantilados de El Sauzal.


Llegamos al local a comer a una hora tardía y sin reserva, pero sin embargo nos recibieron con una sonrisa, y no hubo problema para obtener una mesa. Es un local pequeño (recomendable reservar, por si acaso), con mesas altas, cocina vista, tonos rojo y negro denotan elegancia a la vez que distintos detalles decorativos dan alegría, una enorme pizarra con sus platos y tapas bien descritos, y una pequeña terraza exterior. Al frente, un joven, pero experimentado cocinero (tanto en las islas como por distintos restaurantes europeos), Omar Bedía, auténtica revelación de la nueva camada de cocineros canarios. Su equipo, atento y dispuesto, con un trato amable y un servicio profesional.




En sus tres años de vida, AIE ha procurado fusionar el buen producto autóctono, siempre fresco y en muchos casos ecológico, con una cocina variada y moderna, de buen recorrido, pero sin olvidar nunca algo imprescindible, y es que el producto manda, y más cuando es bueno. Además de los que luego os contaré, una muestra de sus creaciones pueden ser los Langostinos, Vieiras y Caballa sobre tierra marina.


Cuando las sensaciones son buenas, me gusta ponerme en manos del profesional, y que fuera Omar quien sacara varios platos para degustar, y acompañar al listán blanco de Viñatigo que ya lucía en nuestra mesa, y lo cierto es que el acierto fue completo.


Comenzamos con Ensalada de salmón de Uga (Lanzarote), requesón, mango y lechugas ecológicas. Perfectamente aliñada, se convertía en una amalgama de equilibrados sabores.


Con un buen punto de frescor en boca, e interesantes matices, seguimos con un Carpaccio de sama, con focaccia de tomate de mar y emulsión de aguacate. Muy rico.


Y de remate, con una textura excepcional y en perfecta elaboración, gran Tataki de atún de aleta amarilla con jugo de su cabeza y verduras. Fabuloso, sin duda.


Mis hijas se habían pedido Solomillo de cochino canario con salsa de foie-gras en brasas. Lo probamos; perfecto punto y jugosidad extrema. Otro buen plato.


Ya casi al límite, compartimos un postre, fresco a la par que sabroso : Pannacotta de sandía con salsa de naranja sanguínea.


En definitiva, todo perfecto. Un restaurante 100% recomendable....y además a precio de saldo (se come por unos 25-30 €, vino incluido).

Horario : Cierra Lunes y Martes, además de la noche del Domingo. Comidas de 13 a 16 horas; cenas de 20 a 23 horas.

Gastrobar AIE
Avda. Inmaculada Concepción, 58
38360 El Sauzal (Tenerife)
922560582


miércoles, 20 de agosto de 2014

Berenjenas rellenas de wagyu


Vamos con una receta muy saludable, de enorme sabor y, aunque algo laboriosa, relativamente sencilla.

INGREDIENTES (para 4 personas)

2 berenjenas de buen tamaño
Unos 300 gr. de carne picada de wagyu
Media cebolleta roja
Un tercio de pimiento rojo
Unas hojas de salvia
Apio
Queso parmesano
Aceite de oliva virgen extra, sal roja de Hawai y pimienta de Jamaica

Salsa de tomate :
2 tomates bien maduros
3 hojas de albahaca
Azúcar moreno
AOVE, sal del Himalaya, pimienta blanca

Bechamel :
Leche semidesnatada
Mantequilla
Nuez moscada
Harina de espelta
Sal y pimienta

RECETA

Nos ponemos primero con la salsa. En un poco de aceite de oliva virgen extra ponemos los tomates, pelados y picados. Una cucharada de azúcar moreno, toque de sal y pimienta, chorrito de vinagre y la albahaca (picada). Dejamos a fuego bajo, hasta que quede una salsa más o menos suelta.



Por otro lado, habremos precalentado el horno a unos 190ºC, donde introducimos una bandeja de cristal para horno con las berenjenas por la mitad, con unos cortes y un leve chorro de aceite. Unos 30 minutos serán suficientes.

Iremos dejando hecha la bechamel : leche a calentar por un lado; en un cazo, la mantequilla, donde añadimos la harina y vamos moviendo hasta conseguir una masa sin grumos, a la que incorporamos algo de nuez moscada y una pizca de sal y pimienta. Añadimos la leche poco a poco, y vamos moviendo sin parar, buscando una bechamel relativamente ligera. Reservaremos.


En cuanto estén las berenjenas, sacaremos la mayor parte de la carne, con cuidado de que no se nos rompa, y dejamos a un lado.



En una sartén honda, comenzamos a pochar la cebolleta, pimiento rojo y apio, todo bien picado. Añadimos salvia picada y enseguida la carne picada de wagyu, que habremos salpimentado; poco después, la carne de berenjena, y enseguida la salsa de tomate, dejando rehogar durante unos cinco minutos. Al final, vemos si hace falta rectificar de sal.




Rellenamos las berenjenas con la mezcla, y por encima napamos con la bechamel, para rematar con unas lascas de queso parmesano. Al horno, que habremos mantenido a temperatura, durante unos 8-10 minutos; al final, le daremos un golpe de grill para gratinar un poco.






Podemos presentar con unas hojitas de salvia.





sábado, 16 de agosto de 2014

Arroz a banda


Siempre me ha sonado a arroz playero, de verano, sombrilla y solecito. Así que aquí os dejo mi versión. Saldría mejor en una parrilla con buen fuego para la paella, pero en la vitrocerámica de casa he hecho lo que se ha podido.

INGREDIENTES (5 PERSONAS)

Caldo : Morralla de pescado, cabezas de gambas y carabineros, 1/4 de cebolla, zanahoria, laurel, un trozo de pimiento verde, vaso de vino blanco, aceite de oliva, sal, pimienta y agua.

Alioli clásico : 2 dientes de ajo, aceite de oliva virgen extra (AOVE), chorrito de vinagre de Jerez, sal.
Alioli de ajo negro : Un huevo, sal del Himalaya, vinagre de cabernet sauvignon, 3-4 dientes de ajo negro, AOVE.

Arroz (unos 300 - 400 gramos)
Media cebolleta
Gambas y carabineros (la cantidad, al gusto)
Una sepia
Dos tomates rama bien maduros
AOVE, sal del Himalaya y sal azul de Persia, pimentón dulce, azafrán.

RECETA

Con antelación, prepararemos el caldo (incluso el día anterior). En cazuela, metemos en agua hirviendo todos los ingredientes. Dejaremos a fuego medio-bajo en torno a hora y media.


Antes de ponernos con el arroz, podemos dejar organizados los alioli. El más complicado (y que requiere de cierta paciencia) es el clásico : En un mortero colocamos los dientes de ajo con un poco de sal y el vinagre, y machacamos hasta conseguir una masa de cierta densidad; vamos incorporando el aceite antes de que se seque, y vamos ligando. Es importante ir echando el aceite muy poco a poco, ya que si no, será difícil que ligue.


El otro alioli es más sencillo, ya que lo elaboraremos siguiendo los pasos de una mahonesa : En batidora colocamos los dientes de ajo negro, el huevo, pizca de sal y chorrito de vinagre; comenzamos a añadir el AOVE y vamos dándole ritmo a la batidora. Procuraremos que no quede suelta.


Y vamos con el arroz. En la paella, ya al fuego, comenzamos pochando la cebolleta bien picada. Ahí mismo pasamos las gambas y los carabineros durante un momento, que retiramos y pelaremos para usar todo limpio.



Ponemos a sofreir el tomate picado, y lo siguiente será rehogar ahí mismo el arroz. A partir de aquí, toque de sal, pimentón, azafrán y la sepia en trozos; cubrimos con caldo (unas dos partes lo que hayamos echado de arroz). Dejamos que el fuego (no fuerte) haga su labor.




Una vez terminado, dejamos reposar unos minutos. Presentamos con los alioli.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Tenerife, una isla de contrastes


De Norte a Sur, de Este a Oeste, las diferencias que uno encuentra en esta isla atlántica de algo más de 2.000 m2 son innumerables, lo que en parte pudo ser determinante para convertirla en Patrimonio de la Humanidad para la Unesco. El Sur eminentemente desértico contrasta con un Norte de importante vegetación y frondosos bosques de laurisilva, que se extiende en parte hacia el Oeste, al igual que la aridez por buena parte del Este.


Su morfología y orografía, nacida en la Era Terciaria (cuando comenzó a formarse la isla), nos lleva desde pinares en sus entornos montañosos y cercanías de sus múltiples volcanes, hasta tremendos acantilados (espectaculares en Los Gigantes, una de las visitas que no se han de dejar de hacer, y aprovechar para ver de cerca delfines y calderones (ballenas piloto)), pasando por zonas semidesérticas, grandes barrancos (muy destacables los de Masca y Teno, entre otros), grandes valles y flora subtropical.







Playas variopintas (de arena negra o blanca, rocosas, bajo acantilados o al final de barrancos,...), en su inmensa mayoría naturales, desde las que se pueden divisar muchas de las montañas, de origen volcánico, que inundan la isla, y que culminan en el centro de la misma con el imponente Teide con sus 3.718 metros de altura, siendo el tercer volcán más grande del mundo y considerado uno de los más peligrosos.



El propio Parque Nacional del Teide es una mezcla de entornos, con pinares frondosos o parajes más de Marte o la Luna que terrestres, zonas de flora diversa y particular, paisajes dignos de buenas películas de Western, multitud de insectos e invertebrados, así como algunas aves de gran belleza, y todo ello con infinidad de puntos de interés con unos miradores sensacionales, pudiendo alcanzar con la vista las cercanas islas de La Gomera, El Hierro y La Palma, siempre que la metereología lo permite.






Las edificaciones turísticas del Sur, sobre todo, donde sus paseos marítimos engloban gran parte de su vida, y sus lujosos hoteles y resorts le dan una identidad especial, no tienen nada que ver con los coquetos pueblecitos de vida tranquila que encuentras en lo más septentrional de la ínsula, muchos de ellos marineros y otros pueblos de montaña y agrícolas.


Viñedos casi a nivel del mar, oreados por las brisas atlánticas, y otros a considerable altura, esconden gran variedad de uvas, muchas de ellas autóctonas y que ya no se encuentran en otras partes del mundo, al no haber sufrido la filoxera; entre ellas la "baboso", las "listan", la "tintilla", la "vijariego" o la "malvasía". Vinos característicos y algunos de ellos de gran calidad, repartidos por sus 5 D.O.: sin duda, muy interesantes los de Suertes del Marqués, Ignios o el proyecto Envínate.





En lo gastronómico, la cocina tinerfeña es variada, si bien no se ha de dejar de probar sus pescados de roca (como la vieja), unas buenas papas con mojo, la ropa vieja (clásica o de pulpo), pata asada, platos de carne de cabra, conejo o pollo, queso asado con miel de palma y el gofio. Al Sur, las alternativas de buena mesa son escasas (dada su excesiva dedicación a un turismo con poca preocupación por el buen yantar), aunque queda algún reducto interesante, como Folelé, en Los Cristianos, o El Granero; según se asciende la isla hacia el norte, las opciones son múltiples y de gran calidad (algunos buenos ejemplos son el Gastrobar AIE (El Sauzal), El Trasmallo (cerca de Garachico), varias tascas en San Cristobal de La Laguna (como la Venta de la Esquina) y los clásicos guachinches del Norte, donde más y mejor se puede degustar la auténtica cocina canaria). Los precios siempre razonables, y más cuando el nivel del producto es de primera, donde la relación calidad-precio mejora.






Para terminar, mencionar el buen número de actividades, como sus distintos y espectaculares parques (destacables el Loro Parque o Siam Park), rutas de senderismo, paseos en barco, deportes naúticos,...; y sus gentes, aunque en esto las diferencias son pocas, dado que el trato siempre agradable, es la principal característica de los pobladores de la isla.


Pero lo mejor es ir y visitar bien la isla, ya que hay mucho más de lo que aquí os cuento.