La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



jueves, 27 de agosto de 2015

Tataki de atún



Hace tiempo que tenía en mente la publicación de esta receta, pero por unos motivos u otros no terminaba de montar las fotos, encontrar un hueco,… Por otro lado, dado que se trata de un plato que se ha puesto relativamente de moda en los últimos tiempos, era algo que también me hacía pensármelo con calma.


Se trata de un plato que gusta mucho a todos los que lo han probado, lo cual me animaba más a la publicación de la receta. Además, últimamente es mucha la gente que me ha pedido la receta, así que lo más fácil es que por esta vía la tengan todos. Seguro que la mía no es una receta tradicional y totalmente ortodoxa, pero de todos los tatakis que he probado, y son bastantes, he de decir que es una de las formas que más me gusta.


INGREDIENTES (4 personas)

Dos solomillos de atún. Dependiendo del tipo de atún, puede variar bastante el tamaño. Por descontado, cuanta mayor sea la calidad del mismo, mejor quedará la receta. Un atún aleta amarilla es una muy buena opción, equilibrando calidad y precio; pero si es atún rojo (y mejor de almadraba), la diferencia se notará (en todos los sentidos).
Salsa de soja
Vinagre de arroz
Salsa Worcester (Salsa Perrins)
Tabasco
Jengibre (mejor fresco o encurtido)
Wasabi en pasta
Encurtidos (podrían ser alcaparrones, cebolla roja encurtida,…)
Sésamo

Aceite de oliva virgen extra (AOVE)


RECETA

En un recipiente grande colocaremos los solomillos de atún, cubriendo con salsa de soja y vinagre de arroz, a razón de dos partes de salsa de soja por cada una de vinagre de arroz. Unas gotas de tabasco, un poco de salsa inglesa o Worcester, jengibre (en cantidad generosa) y wasabi (al gusto, según punto de picante que se quiera alcanzar, aunque mi consejo es no pasarse).

Dejamos que se macere durante una hora aproximadamente, aunque si se deja algo más de tiempo, no le vendrá mal. Hay quien lo deja una noche entera (incluso un día), lo cual me parece excesivo, y al final tendrá una intensidad muy elevada de soja.
En una sartén muy caliente ponemos un leve chorrito de AOVE, y marcamos ligeramente (básicamente sellamos) por cada uno de los lados del solomillo.

Finalizamos con un ligero rebozo en sésamo. Yo prefiero rebozar después del paso por sartén, si bien hay quien lo hace antes, para tostar el sésamo.

Mi recomendación es dejar enfriar, aunque sin paso por nevera. Para presentar, y justo cuando se vaya a comer, loncheamos, con un grosor en torno a un centímetro. Ha de quedar ese tono rojo, con aspecto de crudo, por dentro (aunque no lo está, por la maceración).

Mientras, en la misma sartén empleada (o en un cazo) pondremos a fuego bajo a reducir la propia mezcla que hemos usado para macerar el atún, en la idea de conseguir algo parecido a una crema ligera, aunque la consistencia dependerá del gusto de cada cual (y quizá del tiempo que se tenga para la elaboración).

Podemos presentar con unos alcaparrones, por ejemplo, y rociando ligeramente con la salsa reducida, aunque también se puede dejar aparte y que cada uno se sirva al gusto.


sábado, 22 de agosto de 2015

Tortilla de patatas con salvia y flor de sal al jengibre



La tortilla de patatas creo que es un plato universal, que gusta a todo el mundo. Sin embargo, tratándose de un plato aparentemente sencillo de elaborar, lo considero de compleja elaboración para que esté en el punto perfecto, o al menos el que a mí me gusta. Yo tengo mi forma de elaborarla (como vereis, quizá no es la más ortodoxa), pero lo cierto es que gusta mucho entre todos los que la prueban.

En este caso vamos a una preparación con gusto herbal, deliciosa en boca y con un aroma especial.

INGREDIENTES (2 personas)

4 huevos de gallinas camperas
Un par de patatas medianas
Unas 12 hojas de salvia
Flor de sal al jengibre
Aceite de oliva virgen extra (AOVE)

RECETA

Lo primero es ponerse con las patatas, y aquí es donde doy mi toque diferente. Pelamos y cortamos en rodajas, más o menos regulares, no muy finas. Colocamos en un plato hondo, incorporando entre medias la salvia picada y algo de sal, y terminamos con algo de sal y un chorro de aceite; al haberlas lavado tras pelarlas, quedarán ligeramente húmedas...si no fuera así, dejamos caer unas gotas de agua sobre ellas.




¿Y por qué en un plato de esta manera? Porque las vamos a hacer en el microondas, en vez de en la sartén. Buscamos que queden más cocidas que fritas, y con menor cantidad de AOVE impregnada.


Tras unos 9 - 10 minutos a buena potencia (aquí cada uno ha de coger el punto), y en todo momento cubiertas, sacamos y las machacaremos consiguiendo una masa que dejaremos enfriar un rato.


Batimos los huevos, con otro poco de sal, y una vez se hayan enfriado las patatas, las incorporamos, mezclamos y dejamos unos cinco minutos que se empapen.


En una sartén ponemos un poco de aceite, y con fuego vivo nos ponemos manos a la obra, no dejando que cuaje por dentro, para lo que daremos varias vueltas a la tortilla, quedando dorada por fuera y jugosa por dentro (para mí una de las claves de una tortilla en condiciones).


La tortilla no precisa de mucho más, pero quizá se pueda acompañar de un all i oli, de ajo negro, salvia o jengibre fresco.



jueves, 20 de agosto de 2015

Leon sigue sumando : Clandestino Gastrobar



Soy un habitual de la capital leonesa, principalmente por motivos de trabajo, y siempre que me toca dormir allí procuro buscar un nuevo rincón gastronómico, uno de esos espacios diferentes.

Lo cierto es que Leon está evolucionando hacia una ciudad (pequeña y acogedora), donde se conjuga lo clásico con lo novedoso y moderno. Pues bien, en mi última estancia allí, y dado que la anterior vez no me fue posible conocerlo, al coincidir con su día de cierre, me acerqué por Clandestino Gastrobar


Ubicado junto a la calle Ancha, que culmina en la Catedral leonesa, y justo enfrente de uno de los de siempre, el Camarote, tiene una perfecta situación para visitantes y autóctonos, a caballo entre el Barrio Húmedo y el Romántico, si bien pertenece a este último.



Pues bien, allí me personé, sorprendiéndome de entrada una decoración muy herbal, modernista y con un toque cosmopolita. Y las cosas de las redes sociales : Una mención de mi presencia allí hizo que desde otro local del grupo, La Trastienda del 13 (de la que ya os hablé en su día), se acercase Samuel, su maitre y encargado, para saludarme, y a la vez presentarme a Javier del Blanco, chef de Clandestino. Lo que iba a ser un frugal tapeo de cena se convirtió en una interesante experiencia a través de la cocina de Javier, un joven leonés con amplia experiencia en otras cocinas, destacando su estancia junto a Joseán Alija en Nerua, el magnífico restaurante del Guggenheim bilbaíno.


A base de medias raciones, y acompañado con maridajes seleccionados por el propio Javier, pude percibir la mano de una cocina cuidada, de buen producto seleccionado y una modernidad bien concebida.

Fresco y lleno de matices el Tiradito de pez mantequilla, aceite de café, fruta de la pasión y granada, bien continuado por un Carpaccio de langostinos, fuera de carta.



De enorme calidad y sabor, un Rulo de Foie sobre crumble de pistacho con aceituna negra, y crema de orejones con manzana.


Haber recibido unos Perrechicos ese día y disfrutarlos, con una sencilla elaboración, un verdadero disfrute.


Realmente especial la Corvina asada con risotto de plancton y vieira.....puro mar.


Y para rematar, dos postres bien dispuestos, arrancando con un trampantojo, Falsa mandarina y coco helado, a modo de prepostre tipo sorbete, y finalizando con un Sobao de tomillo y lichi, manzana reineta a baja temperatura al romero, ganache de chocolate blanco y queso de valdeón con orégano.



Y como antes mencionaba, todo bien regado, desde Rias Baixas hasta Rueda (con un verdejo peculiar), pasando por una cerveza leonesa, plena de cuerpo y sabor.




Correcta RCP, si bien, en función de lo que se opte por comer y beber, puede ir desde 30 a 50 € por comensal, e incluso menos si se opta por algo más ligero.

Tras conocer estos dos restaurantes de este activo grupo gastronómico leonés, ya sólo me queda otro par, si bien tengo especial gana en conocer Koi, justo encima de Clandestino (incluso conectados), y altamente recomendado por el propio Javier del Blanco.

Clandestino Gastrobar
C/ Cervantes, 1
Leon
987793971
@LeonClandestino
@javierdelblanco

domingo, 16 de agosto de 2015

Gazpacho de fresón y melón



Todavía en verano, toca un gazpacho un poco diferente, aunque siguiendo el concepto y los pasos de un gazpacho tradicional. Vamos a sustituir parte del tomate por fresón, y eliminamos el pepino que reemplazamos por melón. Muy fresco, muy agradable.

INGREDIENTES (4 - 5 personas)

600 gr. de tomate pera maduro
500 gr. de fresón maduro (una parte la usaremos para adornar)
300 gr., una vez limpio, de melón piel de sapo (parte para adorno)
Una cebolla roja (no grande)
Unos trozos de pimiento rojo
Hierbabuena fresca (también usaremos en el emplatado)
Sal rosa del Himalaya
Aceite de oliva virgen extra
1/4 de vaso de vinagre FORVM de cabernet sauvignon (8 años)

RECETA

La elaboración es sumamente sencilla, como podreis entender. Vamos colocando todo en la batidora, y a máxima potencia buscamos una consistencia ligera y uniforme.


Vamos a colar, para que quede más fino, y eliminar restos del tomate y el fresón.


Presentamos en un bol o plato hondo, adornando con tiras de melón, medios fresones y hojas de hierbabuena.



jueves, 13 de agosto de 2015

Sadrassana, desde la entrada al cóctel



A veces encuentras sitios de primer nivel, casi por casualidad. Algo así ocurrió con este Restaurante Coctelería llamado Sadrassana, cuando el pasado 30 de Julio llegábamos a Palma de Mallorca a última hora de la tarde y teníamos que buscar mesa para ocho.

Tiré de Tripadvisor (sé que hay quien reniega, pero pienso que bien empleado da muchas posibilidades de acierto con la elección), y tras tener que descartar una primera opción, Las Olas Bistró, por falta de sitio, lo que vi y leí me llamó la atención....y sí, acierto absoluto.


En pleno centro de Palma, en el entorno del casco viejo y muy cerca de la Catedral, rodeado de otros interesantes restaurantes y bares de tapas, se sitúa en un casal mallorquín del siglo XIX, que ya al acercarse llama la atención.


Con vistas a la Plaza de la Drassana da una amplia terraza, donde poder disfrutar las noches cálidas; y digo noches porque se trata de un local que no abre al mediodía (horario de 18,00 a 01,00). En el interior son diversas las estancias, desde la zona de coctelería hasta varias salas y un elegante comedor, y en la planta de arriba una zona para eventos y exposiciones, que uno no se ha de perder.




El servicio es atento y profesional, cercano y joven, desde la sala hasta el trabajo en cocina dirigido por el chef Tito Verger, muy de su tierra; no es de extrañar que ya tengan un Sol Repsol. La RCP (Relación Calidad-Precio) realmente buena.

Podemos hablar de una cocina regional, con máximo respeto por el producto y la elaboración de la tierra que les ha visto nacer y crecer. No pueden faltar buenos pescados, el típico tumbet mallorquín, los caracoles al romero (Sa Pobla) y otros muchos platos de la zona, si bien algunos con cierto toque de modernidad, pero sin perder de vista los orígenes. En la web del local queda todo perfectamente reflejado.


Sensacionales las cocas, de las que podemos destacar la de Sobrasada de cerdo negro con rúcula y queso de cabra, vinagreta de pasas y piñones con miel o la de Cebolla confitada sobre higos y foie (Capdellá).


Ligero y equilibrado el Carpaccio de gamba roja de Sóller con tartar de tomate y caviar de aceite de oliva virgen; poderoso y sabroso plato el Tartar de pa amb oli (Jamón de Jabugo, queso de Mahón, camaiot, con emulsión de oliva trencada y tosta de pan payés).



En perfecto punto el Arroz a banda con allioli y gamba roja de Sóller.


Pero de todos, el plato que me pareció más impresionante fue la Noche de las hogueras de Sant Antoni (Solomillo de ternera con sus cenizas, patata, manzana y vainilla, ahumado al romero). Carne en punto adecuado (a gusto de cada cual) y un aroma a ahumado y cenizas que embargaba.


Diversos postres con toque isleño, de los que podría mencionar la Créme Brulée de algarroba mallorquina y frambuesas crujientes.


La carta de vinos, muy completa, con diversas D.O., pero muy centrada en el producto de la zona, con uvas muy particulares como la Prensal Blanc, Fogoneu, Callet o Manto Negro, y amplia variedad de precios.


Y para rematar una gran velada, no se puede uno olvidar de la excelente coctelería del local, con clásicos de siempre y diversos cócteles de la casa, así como gran carta de rones, vodkas, whiskies y ginebras. Gran mano para los Gin Tonics (ya sabeis que aquí soy muy exigente).


En definitiva, un gran descubrimiento, más que recomendable, y que queda anotado entre los buenos restaurantes visitados....seguiré atento a su evolución, que seguro que es en positivo.

Restaurante Coctelería Sadrassana
Plaza de la Drassana, 15
07012 Palma de Mallorca
971.728.515