La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



martes, 23 de agosto de 2016

Aguacates rellenos, con salmón y pavo



Como siempre, vamos con recetas sencillas, dando un toque particular, ligeramente exótico. En este caso, hablamos de preparar unos aguacates rellenos, un plato muy saludable y con sustancia.

INGREDIENTES (4 personas)

2 aguacates maduros (al ser entrante, preparamos medio aguacate por comensal)
Sal rosa del Himalaya
Pimienta de Jamaica
Un tomate maduro (mejor, tipo rama)
Un paquete de salmón ahumado en lomitos (de Ahumados Domínguez)
Brotes germinados de soja
Una loncha de pavo natural
Para la salsa rosa :
Aceite de oliva virgen
Vinagre de cava
Un huevo
Ketchup
Miel
Pimienta y sal
Para adornar, unas hojas de albahaca y eneldo picado.

RECETA

Preparamos la salsa : Huevo en la batidora de brazo, un poco de vinagre, sal y pimienta, y vamos añadiendo el aceite poco a poco para que ligue. Cuando se va formando la mahonesa, incorporamos un chorro (al gusto) de ketchup y seguimos con el proceso; al final, toque de miel. Reservamos.


Nos ponemos con los aguacates, que hemos de vaciar al completo. Usaremos para el relleno un aguacate y un poco más; el resto, nos podrá servir para elaborar un guacamole, por ejemplo.



Picamos los aguacates, quedando dados no grandes; de similar tamaño, añadimos el tomate, y con un picado muy fino el pavo. Ya sólo queda el salmón, en trozos que se noten, y los brotes de soja, bien picados. Sal y pimienta, y ligamos bien con un poco de salsa.



Rellenamos los aguacates, y cubrimos con la salsa. Adornamos con un trozo de salmón, hoja de albahaca y espolvoreando eneldo.





El Campero : Al servicio de la Almadraba



Barbate, población costera de la linda provincia de Cádiz, no destaca por su encanto, más allá de lo que gastronómicamente puede aportar a través de su puerto pesquero, y más concretamente, como una de las principales referencias del atún rojo salvaje de Almadraba, ancestral técnica para la captura del atún en épocas de migración. Y allí encontramos un verdadero paraíso de lo gastronómico : El Campero.


Pienso que visitar Cádiz y no pasar por este sensacional restaurante es una verdadera pena, desaprovechar una gran oportunidad de degustar el delicioso atún en todas sus formas y elaboraciones. Eso sí, en época veraniega, la fama adquirida por el local nos lleva a la complicación de no encontrar mesa si no reservas con tiempo, si bien ofrecen solución, a través de mesas altas en la zona de barra y terraza, donde se puede disfrutar de la totalidad de la carta, si así lo solicitas; lo único recomendable en estos casos, es acercarse no más tarde de la una, si no se quiere comer de forma cómoda a horas intempestivas.



Elegante decoración, cuidando todos los detalles, y que ha ido evolucionando con el paso de los años, para estar acorde a los tiempos que corren. La atención es de primer orden, trabajando todo su equipo para ofrecerte sus mejores productos, esos pescados frescos del día que varían según los designios de la mar, y siempre pendientes a cualquier necesidad del comensal.


Resulta muy recomendable probar algún pescado sugerido, que te mostrarán en mesa y podrás confirmar la elaboración elegida para ese día. En nuestra visita no pudimos resistirnos a probar lo que por aquellos lares denominan pez pollo (más conocido como gallineta), ese primo cercano del cabracho; dado el alto número de espinas, la elaboración fue muy acertada, con los trozos principales limpios y fritos con un ligero y perfecto rebozado, acompañado de un exquisito salmorejo. Por supuesto, indispensable rematar el resto de partes, sobre todo la cabeza.



Pero claro, habíamos ido sobre todo por el atún, así que había que lanzarse a degustarlo en una variada fórmula de alternativas. Una delicia en boca, en su justo punto de grasa, esa pieza antes despreciada, hoy bocado gourmet, que es la parpatana, ligeramente asada y rematada en plancha; recomiendo probarlo al menos una vez en la vida.


Como creo que ha de degustarse gran parte del atún, al margen de otras elaboraciones, surtido de crudo : buen tartar de cola blanca, equilibrado tataki de lomo blanco y excepcional sashimi de lomo.



Gran selección en el combinado de salazones, ahumados y semi-conservas, desde la mojama a la hueva curada, pasando por el jamón marino (ventresca en salazón, una delicia) o el corazón y el morrillo. Si bien las alternativas eran múltiples a la hora de comer atún, optamos por las que no habíamos catado en jornadas anteriores, donde no faltó el tarantelo a la parrilla, el morrillo a la sal o la barriga.


No hay gran cantidad de carnes, pero su solomillo de retinto es espectacular, de película.


Sorprendidos quedamos con un último plato, el falso risotto de calamar, un trampantojo de primer nivel y excelente sabor y textura.


La cerveza muy bien tirada y extremadamente fría. La carta de vinos, de alta categoría, con mucha variedad, múltiples zonas y un precio muy aceptable, donde darse un lujo no te vacía la cartera.


Carta de postres no muy amplia, pero variada. Quizá algo subida de precio respecto del resto, optamos por un excelente tocinillo de cielo y una alegoría al tiramisú.



En esta ocasión salimos ligeramente por debajo de 40 €, lo cual me pareció un muy buen pecio, visto el servicio y la calidad de lo consumido. Sin duda, que me hagan un hueco cuando vuelva.

Restaurante El Campero
Avda. de la Constitución, local 5C
11160 Barbate (Cádiz)
956.43.23.00
info@restauranteelcampero.es

domingo, 17 de julio de 2016

Carpaccio de remolacha



La remolacha es un producto muy saludable, si bien no es del gusto de todo el mundo. Aquí os dejo una receta que puede ser del agrado de bastantes, además de muy sencilla en su elaboración.

INGREDIENTES (para 3 - 4 personas)

Una remolacha de buen tamaño
Pipas peladas crudas (de girasol y de calabaza)
Un pomelo rojo dulce
Vinagre de frambuesa
Sal rosa del Himalaya y sal en escamas
Aceite de oliva virgen extra, cornicabra
Hojas de espinaca, en crudo
Unas fresas

RECETA

Lo primero es pelar la remolacha, para después cortarla muy fina en rodajas (mejor con mandolina). Reservamos los dos extremos, que usaremos para adornar.


En un bol pondremos el zumo del pomelo, con un poco de sal rosa y un chorrito de vinagre de frambuesa. Incorporamos la remolacha en rodajas, de tal manera que quede cubierta, y metemos en la nevera durante unos 20 minutos.



En una sartén con un poco de AOVE, doramos ligeramente las pipas, con un leve toque de sal. Las escurriremos al sacarlas, para que eliminen el posible exceso de grasa. Reservamos.


Y sólo queda emplatar : en un plato grande, abajo la remolacha, con las hojas de espinaca por encima y dejando caer las pipas; un poco de sal en escamas y alegre chorro de AOVE. Adornamos con las fresas y los trozos reservados de remolacha en crudo.



sábado, 25 de junio de 2016

Los #AmigosdeViaje conocen Brozas y su balneario



Este blogtrip, siempre con su versión relax, comienza a ser reconocido, y sus más de 10.000.000 de impactos son la prueba. Como siempre digo, ahora lo que hay que seguir y comprobar, es que genere resultados positivos para el establecimiento seleccionado a tal efecto, y creo que las posibilidades que permite (y os voy a contar) el Balneario de Brozas, dan para ello.

Creo que Extremadura es una de las grandes desconocidas en el terreno turístico, y en gran parte tengo la sensación que se debe a la escasa publicidad que se realiza de sus múltiples e interesantes alternativas. Pues bien, una de ellas es todo lo que se puede disfrutar en el entorno que el Hotel - Balneario de Brozas (Baños de San Gregorio) alberga.

Se trata de un hotel de 2 estrellas, con unas correctas instalaciones, al igual que sus habitaciones; parece que entre los planes de la Dirección está una posible remodelación que modernice y mejore todo. De atento y cuidado servicio, siempre con una sonrisa, su equipo hace que unos días de estancia sean realmente agradables, y no eches nada en falta.


Cocina de buen nivel, donde poder degustar los muchos, variados y exquisitos platos extremeños, y más en concreto los de la zona, además de una buena repostería casera; dos zonas de restaurante, una de ellas dedicada en exclusiva a los clientes del hotel, y otra con posibilidad de ser visitada por cualquiera que hasta allí quiera acercarse, permiten un amplio espectro de posibilidades a seguir planteando de futuro.



Cafetería y salón en dos ambientes, completan las dependencias del edificio principal. En el exterior, un bonito jardín y su coqueta ermita, dedicada a San Gregorio y punto de encuentro de la romería de Brozas, hacen del lugar un sitio apacible.


Pero además, claro está, no hemos de olvidar la parte de balneario, también dentro del recinto, con sus distintos y completos tratamientos, masajes a medida y la piscina exterior cubierta, que permite su uso todo el año. Parece que también puede sufrir cambios, en positivo, de los que podremos ir enterándonos en un futuro cercano.


Los alrededores generan paz y tranquilidad, con una naturaleza florida y verde, y buen número de animales que admirar en las fincas cercanas. No se debe de marchar uno sin dar un buen paseo, que fortalecerá cuerpo y alma.




Pero claro, cuando uno se hospeda allí unos días, siempre puede pensar que alguna actividad complementaria podría resultar gratificante. Al respecto, el hotel tiene una serie de acuerdos de colaboración que permite desde realizar visitas a poblaciones y parajes cercanos, hasta realizar una buena y completa degustación de quesos, vinos y embutidos de la zona.


Respecto de las excursiones, destacables las que se pueden realizar a la cercana población cacereña de Brozas, sensacional por sus calles, historia, arquitectura, buenas gentes y lagunas que las rodean, así como a Alcántara donde uno no puede dejar de admirar, con calma, su famoso puente romano, una auténtica joya arquitectónica, e incluso saltar a los cercanos pueblos de la vecina Portugal.








En definitiva, alternativa de fin de semana muy recomendable, para el descanso y dejarse llevar por lo que allí uno pueda encontrar. ¿Volveremos?.....nada se puede descartar.