La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



martes, 21 de agosto de 2018

Dando un paseo por el Burgos más vermutero



Burgos es una agradable ciudad para visitar y conocer, y fantástica para el tapeo de calidad a muy buen precio. Pero recientemente me ha sorprendido como una ciudad recuperadora de una de nuestras mejores tradiciones gastronómicas, la del vermú, sea en el aperitivo o por la tarde (incluso por la noche), para disfrutar en buena compañía, ya que cualquier hora es buena.


Me voy a centrar en 4 locales, los que más me han gustado y sorprendido, cada uno por distintos motivos, haciendo un pequeño recorrido y una leve reseña, que espero que os guste y sirva de referencia para visitarlos, y más si os cuento que la RCP es excelente en todos los casos. Vamos a ello, y recordad que el vermú y el vino son primos hermanos :

1º Comienzo el recorrido en NORTE Gastrobar, a la espalda de la Catedral, uno de los puntos de referencia en Burgos junto a la Plaza Mayor. Con poco más de un año de vida, se ha convertido en un interesante local en la ciudad, desenfadado y con una decoracion bien concebida, a la vez que de marcada calidad en todo lo que preparan. Cocina de producto, con elaboraciones sencillas y modernas, muy encaminado al tapeo, raciones y platos fuera de lo tradicional; junto a una completa carta de vinos, tienen una buena selección de vermús, de distintos estilos y matices, pero me quedo con su vermú de grifo, artesano burgalés, servido de forma elegante, y que acompaña perfectamente sus aperitivos de carta.



Tras alguno de sus interesantes postres, uno ha de terminar con su ya reconocida coctelería, donde destaca el buen número de ginebras. El trato es de primera.


Plaza Huerto del Rey, 6 (La Flora)
09003 Burgos
662565763

2º Si te diriges a la calle de San Lorenzo, la antigüa calle de las 7 pescaderías, hoy una de las principales en lo que respecta al tapeo, y que termina en la Plaza Mayor, nos encontraremos con El Pez de San Lorenzo, una gastrotienda como se denominan, aunque yo prefiero el término de colmado, donde encuentras un laterío de primera (increíbles los espárragos que comimos), en su mayoría de producto cercano, buen queso y embutido, cervezas artesanas y diversos vinos, y un excelente vermú (de origen cántabro) que elaboran de forma diferente (con un ingrediente secreto) y un remate de hierbabuena.




Su origen es de 2013, y el concepto es alegre y sencillo, e incluso no sirven en platos (ni hay cubiertos), sino con papel de envolver de charcutería; recordad que no es un bar. Buena atención. En Burgos ya son varias las tiendas abiertas, y llegó a mis oídos que en breve podremos disfrutar en Madrid de una de ellas, y os aseguro que triunfará.


San Lorenzo, 31
09003 Burgos
653662129

3º Ahora sólo toca cruzar la calle y toparse con El Orfeón Taberna, donde encontrar, a día de hoy, 161 referencias de vermús, de aquí de allá, dulces y secos, más o menos amargos. Lo más complicado es decidirte.



Tapeo basado en el mundo de la gilda y el encurtido (expertos en "vinagrillos"), donde no hay que olvidarse del capataz (con navaja y mejillón) y el queso envuelto en cecina. Local de estilo clásico, de los que parece llevar allí toda la vida, llama realmente la atención y el trato es muy agradable.



San Lorenzo, 32
09003 Burgos
685543965

4º Y para terminar, el que quizá es el local revolucionario en lo que al vermú burgalés se refiere. Hablamos de un local refundado hace dos años como la Vermutería Victoria, de la mano de mi tocayo Fernando, con vermú de elaboración propia, realmente bueno y característico, y en una ubicación magnífica con vistas a la fachada principal de la Catedral.




Trabaja productos de gran calidad, tanto de la zona como de otras ubicaciones nacionales, y se ha convertido en una auténtica referencia dentro del tapeo de la ciudad; pero no sólo eso, ya que todos los días, a las 10 de la noche, se convierte en un sitio de máxima animación, con el himno de Burgos por bandera.



Plaza Rey San Fernando, 4
09003 Burgos
947115875

Como podeis ver, e incluso hay más alternativas, Burgos merece una visita, aunque no te guste el vermú.......pero si eres apasionado de esta bebida de nuestros aperitivos de siempre, todavía más. Y como ya he dicho antes, a un precio sensacional.

sábado, 21 de julio de 2018

La "otra" ensalada Mar y Montaña



Es muy habitual encontrar distintas opciones de plato, muchas en versión ensalada, con aquello del "Mar y Montaña". Pues bien, hoy toca hacer algo más atrevido, jugando con un producto que en unos años veremos como habitual, pero que hoy causa cierto rechazo, como son los insectos, y en este caso gusanos; y el mar lo será de verdad, con la imponente presencia del codium (o percebe de pobre), redondeando un plato de gran nivel, al menos a mi parecer, y que casi podría patentar.

INGREDIENTES

Salmorejo.
Una manzana Pink Lady. Lo importante es que sea crujiente.
3-4 champiñones.
Brócoli.
Un limón. 
Sal rosa del Himalaya.
Pimienta de Jamaica.
Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Huevas de lumpo.
Unos gusanos molitor (Jimini´s). En este caso, preparados con ajo y finas hierbas.
Germinados de Rosa de China.
Flores de salvia.
Alga codium.

RECETA

Empezamos preparando cada uno de los ingredientes. Pelamos y descorazonamos la manzana, preparando unas láminas, que reservamos con un chorro de limón por encima, que evitará la oxidación. Por otro lado, nos ponemos con los arbolitos de brócoli, de los que extraemos la parte verde en forma de falso cous-cous o quinoa, pero menos fino; con un cuchillo, raspamos con cuidado.


Limpiamos con un trapo húmedo los champiñones, y quitando el pie, lo loncheamos. Lavamos las hojas de salvia, una vez separadas de la planta.

Y vamos con la elaboración y presentación. Lo mejor es usar un plato llano grande o alguna bandeja de aspecto elegante. En el fondo esparcimos de forma regular el salmorejo; la cantidad, a gusto de cada cual. Por encima, y cubriendo la mayor parte, el brócoli, que nos dará ese punto vegetal.


Distribuimos el champiñón, para continuar después con la manzana, que veremos si hace falta cortarlo en trozos menores. Terminamos de usar el resto de zumo de limón por encima. Y es el momento de incorporar los gusanos, en cantidad no excesiva, pero que uno se los pueda encontrar y le cruja en ciertos momentos al comer.



Cubrimos en buena medida con los brotes, previamente lavados y dejados secar. Toque de sal y pimienta.


En el centro, colocamos un poco de huevas de lumpo, sobre lo que rematamos con un poco de codium. A los lados, resto de codium que deseemos incorporar a la receta, teniendo en cuenta ese elevado punto marino que nos dará (yo, como apasionado de los percebes y las algas, no me cansaría de comerlo).


El toque final son las flores de salvia, a modo de adorno, pero que nos aportará aroma y sabor, con un ligerísimo picor. Chorro de AOVE a modo de aliño final, y a la mesa.


En este caso, voy a aconsejar un vino que le va perfecto, como es el Gaintus, un rosado de sumoll, de delicada elaboración y enorme equilibrio.




domingo, 15 de julio de 2018

Crema de colinabo, calabacín y patata



A mí el verano me suena a gazpachos, sopas frías y cremas templadas. En este caso vamos con una de las últimas, si bien se podría presentar en frío.

INGREDIENTES

Un calabacín.
Un colinabo.
Dos patatas.
Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Sal azul de Persia.
Pimienta negra de Madagascar.
Estragón picado.
Jengibre.

RECETA

Ciertamente se trata de una receta muy sencilla, ya que no consiste más que en cocer y batir fino.

Ponemos en cazuela el AOVE, donde doramos ligeramente los trozos de calabacín, colinabo y patata. Toque de sal y pimienta, al gusto, y cubrimos de agua, sin que rebose.


Añadimos una pizca de estragón y unos trozos de jengibre fresco (o en polvo, si no se tiene). Dejaremos cociendo a fuego medio (o medio - bajo) hasta que todo quede suficientemente blando para batir en condiciones.


Ya sólo queda batir, lo más fino posible. Podríamos presentar con unos croutons, y quizá espolvorear por encima un poco de cebollino picado fresco.




lunes, 25 de junio de 2018

TRES POR CUATRO : El tamaño no siempre es lo más importante



Espero que a nadie le suene a otra cosa que no sea lo culinario. Y es que a lo que me quiero referir es al tamaño de la cocina de éste que creo que se va a convertir en uno de los principales atractivos gastronómicos madrileños en lo que a restauración se refiere.

Sus menos de 3 m2 de cocina en el Mercado de Torrijos, son más que suficientes para desarrollar una cocina de producto, equilibrada en matices y con elaboraciones, que no atrevidas, pero sí muy acertadas. Como digo, se encuentra dentro de un mercado en el elegante Barrio de Salamanca, que intentan poner de moda sus propietarios, pero que creo que ha de ser capaz de congregar algún otro establecimiento de alta calidad, como el que hoy nos lleva a escribir este post. No hay que pensar en un local con encanto, pero lo relevante es lo que te llega en el plato.

Muy buena siempre la atención, con perfecta disposición de Jenny en sala, y buen ánimo para los consejos. El ritmo de la cocina es perfecto, a los mandos de Alex Marugán, un joven cocinero con muchas ganas de agradar.



El espacio del local marca la dimensión de su carta de vinos, reducida, pero realmente acertada, basada en bodegueros no demasiado conocidos, de buen producto, a la par de razonable precio (muy en línea de su cocina). En cualquier caso, te permite un interesante recorrido por distintas zonas vinícolas españolas (e incluso internacionales). Y todo por copas, ideal para comensales solitarios.




Siempre se arranca con un buen aperitivo; los panes, de masa madre, artesanales.



Los platos, de presentación nada estrafalaria, pero sin dejar de ser vistosa, son muy de temporada, donde el buen trato al producto manda. La carta va cambiando, aunque hay algún plato que se suele mantener con el paso de las estaciones; su nombre, Tres por Cuatro, nos da pistas. Me fascina el Rossejat con raya, sobrasada y all-i-oli, siempre en punto perfecto; lo sencillo del menos es más. Un plato absolutamente redondo.


He probado casi todos los platos actuales de la carta (quizá cuando vuelva sean otros), y todos realmente sabrosos. Desde los Puerros confitados (almendra y jugo de uva y manzanilla) o la Menestra verde de Primavera con yema de corral, pasando por los Tacos Caseros de pintada y huitlacoche, hasta la Ventresca de pez espada asada, zanahoria y pepino o la Pechuga de pata azulona con lentejas escabechadas. Sin duda un gran nivel en los fogones; platos de alta cocina, con producto de primera, y llenos de alma.





Y maravillosos los postres, sólo dos en carta, pero a cual mejor. Increible Tarta de quesos (de primavera, o la temporada que toque), de las de verdad, quizá la mejor que he tomado (o al menos entre las 3 primeras). Deliciosa Tarta tatín de manzana, perfecto final de fiesta.



Pues todo esto hablamos que se mueve en el entorno de 30 € por comensal, un precio que marca una RCP de primer orden, lo cual lleva a que sea uno de esos locales que un buen foodie no puede perderse. Más que recomendable.

Domingo, Lunes y cenas de los Martes cierran.

Tres por Cuatro
Mercado Torrijos
Hermosilla, 82
28001 Madrid
687268432