La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



jueves, 23 de julio de 2020

Renovarse o "morir" : La "otra" ensalada Mar y Montaña



Temperaturas altas que llaman a realizar ensaladas, pero es importante la imaginación, y de ahí que vuelva a publicar este post de hace un par de años. Además, pensar en los "nuevos alimentos" es interesante, puede ser muy sano y nutritivo, y debe hacer que eliminemos prejuicios.

Sin duda, es muy habitual encontrar distintas opciones de plato, muchas en versión ensalada, con aquello del "Mar y Montaña". Pues bien, hoy toca hacer algo más atrevido, jugando con un producto que en unos años veremos como habitual (o eso creo), pero que hoy causa cierto rechazo, como son los insectos, y en este caso gusanos; y el mar lo será de verdad, con la imponente presencia del codium (o percebe de pobre), redondeando un plato de gran nivel, creo, muy completo y que casi podría patentar.

INGREDIENTES

Salmorejo (con el gazpacho y otras cremas frías, un básico del verano).
Una manzana Pink Lady. Lo importante es que sea crujiente (y no demasiado ácida).
3-4 champiñones.
Brócoli.
Un limón. 
Sal rosa del Himalaya.
Pimienta de Jamaica.
Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Huevas de lumpo.
Unos gusanos molitor (Jimini´s). En este caso, preparados con ajo y finas hierbas.
Germinados de Rosa de China.
Flores de salvia (tirando de las plantas aromáticas de mi huerto casero).
Alga codium.


RECETA

Empezamos preparando cada uno de los ingredientes. Pelamos y descorazonamos la manzana, preparando unas láminas, que reservamos con un chorro de limón por encima, que evitará la oxidación. Por otro lado, nos ponemos con los arbolitos de brócoli, de los que extraemos la parte verde en forma de falso cous-cous o quinoa, pero menos fino; con un cuchillo, raspamos con cuidado y un poco de paciencia.


Limpiamos con un trapo húmedo los champiñones, y quitando el pie, lo loncheamos. Lavamos las flores de salvia, una vez separadas de la planta.

Y vamos con la elaboración y presentación. Lo mejor es usar un plato llano grande o alguna bandeja de aspecto elegante. En el fondo esparcimos de forma regular el salmorejo; la cantidad, a gusto de cada cual. Por encima, y cubriendo la mayor parte, el brócoli, que nos dará ese punto de alfombra vegetal.


Distribuimos el champiñón, para continuar después con la manzana, que veremos si hace falta cortar en trozos menores. Terminamos de usar el resto de zumo de limón por encima. Y es el momento de incorporar los gusanos, en cantidad no excesiva, pero que uno se los pueda encontrar y le cruja en ciertos momentos al comer.



Cubrimos en buena medida con los brotes, previamente lavados y dejados secar. Toque de sal y pimienta.


En el centro, colocamos un poco de huevas de lumpo, sobre lo que rematamos con un poco de codium. A los lados, resto de codium que deseemos incorporar a la receta, teniendo en cuenta ese elevado punto marino que nos dará (yo, como apasionado de los percebes y las algas, no me cansaría de comerlo).


El toque final son las flores de salvia, a modo de adorno, pero que nos aportará aroma y sabor, con un ligerísimo picor. Chorro de AOVE a modo de aliño final, y a la mesa.


En este caso, me permito aconsejar un vino que le va perfecto, como es el Gaintus, un rosado de sumoll, de delicada elaboración y enorme equilibrio.



Y recordad la importancia de disfrutar y ser felices...

domingo, 7 de junio de 2020

¿Vacaciones de verano 2020? Alternativas en España (sin masificación)



Seguro que estaremos todos de acuerdo en que afrontamos un verano, y sus clásicas vacaciones, un tanto especial. Habrá respeto, a veces miedo, a lo que nos podamos encontrar en nuestros desplazamientos, y eso marcará la decisión sobre el destino a elegir.

Sin duda, España pone a nuestro alcance una lista de destinos muy amplia, con distintas alternativas, todas buenas, y que de alguna manera hemos de acomodar a nuestras preferencias.

Para este año, al menos, os voy a dejar una serie de recomendaciones nacionales, de la mano de pasadas entradas del blog (pinchando en cada destino, os llevará a la entrada en origen). Y para ello, he pensado en destinos de no excesiva aglomeración, donde lo relevante sea disfrutar con calma, sin tener mayor preocupación que la de descansar cuerpo y alma, dejando de lado las preocupaciones, las tensiones.


Si buscáis verdadera calma, sin móvil, que el tiempo pase despacio y sin complicarte en nada más que la naturaleza y tu propio relax, éste es un destino perfecto.


Pero claro, son pocos los establecimientos (básicamente alojamientos rurales), con lo que debéis daros prisa en reservar. El desplazamiento, en coche, al menos desde Leon u otra población cercana; y lo normal os poder llevar a vuestra mascota, si la tenéis.


En este pequeño hotel os tratarán de lujo, comeréis de excepción y resulta un paraíso para los aficionados al vino. Pequeña población muy tranquila, a la que llegar en coche (bien desde origen, o de alquiler si llegas en AVE a Camp Tarragona).


Paseos tranquilos, bodegas para visitar (imprescindible Can Ràfols dels Caus) y zonas de playa cercanas.


Admiten animales, que puede ser otro aspecto a tener en cuenta.


Puede servir de ejemplo como otras muchas capitales de interior, con mucho que ver en ellas, y nunca masificadas. Destino de pocos días, quizá, pero siempre ampliable con otras zonas de la provincia.


Y en concreto, éste resulta un destino fantástico para lo gastronómico y si se es un buen aficionado al vermú.


Destino de isla, pero con apenas masificación, donde poder disfrutar de senderismo, playa y sol y una gran gastronomía.


Poca alternativa hotelera, pero quizá por eso le da mayor encanto. Lógicamente, sólo se puede llegar en avión desde la Península, con viajes algo caros, pero se puede tomar como alternativa la escala en una de las islas principales.


Espero que os puedan servir para seleccionar vuestras vacaciones en este año...o en el futuro.

Cuidaros mucho, y a disfrutar.

viernes, 22 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Fernando (Blog). Gazpacho de picotas con toque de albahaca



Por fin estamos ya todos en la Fase 1, viento en popa hacia el optimismo. Parece que es el momento perfecto para acabar con este "reto" de recetas de amigos, familia y conocidos (muchas gracias de nuevo a todos los participantes), y redondeamos con la número 60.

Se trata de una receta mía, ya publicada hace tiempo, que recupero para este momento. y he elegido un gazpacho (con retoques), ya que es un plato sencillo, que suele gustar a casi todo el mundo, y perfecto para estos días de calor que nos invade.


Esta vez vamos a preparar un gazpacho tan fresco como otros, pero con un toque a base de producto del momento : las picotas (podría ser cerezas), que ya empezamos a ver poco a poco.

INGREDIENTES (para 8 ó para dos días)

Un par de kilos de tomates pera (son los que me gustan para el gazpacho).


3/4 de pimiento rojo.
1/2 pimiento amarillo.
Media cebolleta roja.
3/4 de cebolla (grande).
Aceite de oliva virgen extra.


Sal dulce de Utah y Sal del Himalaya.
Pimienta de Jamaica.
Vinagre de vino de Jerez (Reserva 25 años).
Un pepino y medio.
1/4 kg. de picotas, mínimo (para dar más potencia 1/2 kg.).


Unas hojas de albahaca fresca
Agua

RECETA

Lavamos bien todo. Deshuesamos las picotas. Se podrían pelar los tomates, aunque en este caso opté por usarlos con piel.

En función del tamaño de la batidora, quizá sea más práctico dividir todo entre dos, y hacerlo en dos tandas.


Tomates, pimientos, cebollas, pepino, unas hojas de albahaca (al gusto) y picotas. Sal (de ambos tipos) y pimienta. Alegre chorro de aceite y un poco de vinagre. Un vaso de agua (según quede al final, se puede corregir el espesor con un poco más de agua).


Si hiciera falta (la potencia de la batidora y el tiempo os lo dirá), pasamos por un colador. A la nevera, para servir bien fresquito.

Podemos presentar con alguna picota, una hoja de albahaca y un chorrito de AOVE.


Creo que un Palo Cortado iría perfecto, pero si os resulta muy potente, algún vino (sea blanco o rosado) fresco y aromático, puede ser una sensacional solución. E incluso un maridaje con un Gin Tonic (mi típico Gin Mare con 1724, y pincho de oliva, albahaca, tomillo y romero) podría ser un completo éxito.

Nos vemos por los bares......y viajando.


viernes, 15 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Sandra Dávila. Revuelto de morcilla con su toque.



He ido publicando algunas recetas mías, que mantendré unos cuantos días, pero eso no quita que cualquier receta recibida de los amigos, sea bien recibida y, por tanto, publicada. Pues aquí va la 59 del "reto".

Ya nos mandó una receta mi amigo #Navacerrudo Alberto; hoy contabilizamos la de su mujer, Sandra...aprovechando un rato sin clases de sus niños, en su labor de maestra. Un clásico, con un toque dulce. El resultado, me gusta.


Entremos en materia.

INGREDIENTES

Huevos. Mejor que sobren...
Pasas moscatel, sin pipos.
Patatas (o patatas paja preparadas).
Miel de roble.

Ajo.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.
Morcilla de Burgos, de arroz.
Perejil.

RECETA

Empezamos por freir unos dientes de ajo (2 - 3) en el AOVE, sin que se lleguen a quemar, retirando para reservar el aceite.

Le quitamos la piel a la morcilla, al tiempo que troceamos. Echamos a la sartén con ese aceite con toque de ajo, a fuego medio.


Toque de sal y cucharada generosa de miel (si es de roble, queda mejor, al ser de sabor más contundente).

Incorporamos las pasas (cantidad al gusto), y terminamos de remover.


Ya sólo queda echar los huevos, sin batir, y rompemos rápido las claras, removiendo con cuidado. Retiramos del fuego, y es el momento de romper las yemas, y que se termine  de mezclar todo, pero quede suelto.


Completamos el plato, y así les gusta en casa de Sandra y Alberto, con unas patas paja de base (mejor si son caseras, pero siempre se puede apañar con unas de bolsa), y tras colocar el revuelto (y rectificar de sal si es preciso), espolvoreamos un poco de perejil fresco recién picado.


De nuevo, una receta sencilla, que puede gustar a toda la familia y que cualquiera se puede animar a reproducir.

Vino habrá que tomar, así que un poco de un tinto Ribera de Duero roble, no quedará nada mal.









miércoles, 13 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Fernando García ( @fernandosyrah ). Rabo toro : Guisando de forma tradicional



Poco a poco vamos a ir cerrando este "reto", y lo voy a hacer con el recordatorio de algunas de las recetas publicadas en estos 10 años blogueros. En esta ocasión se trata de la receta número 58, y es de las de mojar pan...y beber buen vino.

Para los que me leéis, observaréis, a veces con cierta confusión, cómo me gusta combinar lo moderno con lo tradicional. Lo cierto es que creo que mi cocina es más bien tradicional (no soy de técnicas demasiado modernas, como espumas y similares), de fuego lento, pero al mismo tiempo me gusta hacer uso de productos más novedosos y variados, que hagan que lo que acaba en el plato sea más sabroso. En este caso nos embarcamos con un rabo de toro; a ver si os gusta.

INGREDIENTES (5 personas)

Unos 2,5 kg. de rabo de toro. Puede ser rabo de vaca, si no encontráis.
Litro y medio de vino tinto (de buena calidad). Se notará.
Agua.
Una cebolla roja.
Un poco de pimiento rojo.
2 zanahorias.
Medio tomate maduro.
3 dientes de ajo.
Sal negra de Hawai.
Pimienta de Jamaica.
Harina de espelta.
Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
2 hojas de laurel.
Tomillo y romero picado (mejor que sea fresco). Un poco de salvia fresca.
Azúcar moreno.
Patatas

RECETA

Picamos bien la cebolla, el trozo de pimiento rojo, las zanahorias y el tomate maduro. Reservamos. Pelamos los dientes de ajo.


Salpimentamos el rabo de toro; lo introducimos en una bolsa de plástico (evitando manchar) y echamos un par de cucharadas de harina. Agitamos la bolsa.


En una cazuela grande, que es la que usaremos para el guiso, ponemos AOVE. Sellamos el rabo de toro. Ahí mismo incorporamos el ajo y las verduras picadas; pizca de sal, así como tomillo, salvia y romero.


Cubrimos con el vino y el agua, y añadimos las hojas de laurel, a la vez que un poco de azúcar moreno, pero en muy pequeña cantidad. A fuego lento, unas 4 horas y media (cocina de siempre, sin prisas).


Cuando esté en el punto adecuado, batimos la salsa junto con la mayor parte de la verdura, y volvemos a añadir para un último punto de cocción. La carne debe soltarse del hueso con facilidad, ésa es la indicación claro de que está en el punto perfecto.



Podemos preparar unas patatas en gajos pequeños, que freiremos, para acompañar; otra opción es un puré de patata o de chirivía.




Veréis que se trata de una receta sencilla, que podría hacer cualquiera, y que sólo requiere tiempo (yo lo de la olla rápida, como que no). Y claro, un poco de vino para acompañar. Aquí me decanto por un syrah, que tenga suficiente cuerpo y alegría.