La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



martes, 7 de junio de 2022

#SierraGourmet : LICINIA WINES (MORATA DE TAJUÑA). Una bodega que seguirá dando que hablar




Seguimos abarcando nuevos territorios #SierraGourmet en la Comunidad de Madrid, en la zona de las Vegas nuevamente, y en concreto en la denominada Licinia en época de los romanos, hoy Morata de Tajuña. Y nos adentramos en el mundo del vino, en el sentir de una bodega joven, pero no inexperta, en lo que está siendo una excelente evolución, como Licinia Wines.



A inicios de este siglo, un grupo de amigos y amantes del buen yantar y mejor beber, y en especial vino, fundaron esta bodega en el sureste madrileño, en la D.O. Madrid de la subzona de Arganda, sabiendo entender las grandes posibilidades que aquella zona les podría aportar.


Pese a tratarse de una bodega con pocos años, queda claro que se ha convertido en una referencia clara dentro de Madrid (la mayor parte de los restaurantes con Estrella Michelin de Madrid tienen alguno de sus vinos en sus cartas), y con una clara vocación exportadora. No en balde, la primera añada de su vino referencia, con el que comenzó todo, el Licinia Tinto, fue calificada, en una cata a ciegas de 50 expertos, con otros 200 tintos españoles, "el mejor vino tinto de España"; empezando así, sólo podía dar lugar a reforzar los esfuerzos.




Parcelas propias, no sólo ubicadas en Morata de Tajuña, en cultivo ecológico en su forma de trabajo (aunque no han optado a la oportuna insignia), les hace llevar un proceso exigente de trato a la vid, dejando crecer de forma natural, gestionando los viñedos en espaldera y control de la producción por hectárea (no más de 4.000 kilos), en busca del rendimiento de calidad y no de cantidad. Uva recogida a mano, doble mesa de selección (en sus vinos principales, de alta gama) y crianzas largas en barricas de roble francés y botella (sin filtrar).



Buen manejo del terruño, la climatología (muy seca) de la zona y la tecnología (para ayudar a que la naturaleza mejore), y así conseguir deliciosos coupages con las 8 variedades de uva que trabajan.



A día de hoy elaborando 3 gamas, principalmente, que empezaría por la más "básica" y de menor crianza, que no exenta de calidad, como la MUSS (tinto, blanco y rosado), pasando por LICINIA y su versión PLUS, con opciones en blanco y rosado, además del referido tinto, y terminar en los monovarietales tintos de MAD, exponente de un aprendizaje continuo que lleva al éxito; e incluso se atreven con una fresca, aromática y tropical sangría.






Asociado a las rutas del vino de Madrid, permite disfrutar de un enoturismo de calidad, al tiempo que cuenta con unas buenas instalaciones donde albergan diversos eventos. Cuentan con tienda física, pero también on-line, donde poder adquirir buena parte de estos vinos que han sabido aprovechar lo que la naturaleza le ofrecía en la zona.



En definitiva, no puedo dejar de recomendar que os deis el capricho de probarlos, y es que considero que además la RCP es realmente buena.




Licinia Wines
C/ de la Soledad, 11
28530 Morata de Tajuña (Madrid)
918763715
info@liciniawines.com
www.liciniawines.com






domingo, 29 de mayo de 2022

#SierraGourmet. LICINIA (MORATA DE TAJUÑA) : DE LO TRADICIONAL A UNA ACERTADA COCINA CREATIVA



Conocí a José Ramón en Madrid, hace bastantes años, siendo socio del Zarkana (ya cerrado), donde también tuve el placer de toparme con Nacho Garbayo (Sueños de Cocina), asesor gastronómico del restaurante en aquella época. Sin embargo, es en Morata de Tajuña (tierra de olivos y vides) donde, desde hace un buen puñado de años (el restaurante lo inauguraron sus padres en 1984), viene desarrollando su carrera profesional como cocinero (y propietario) del Mesón Licinia.

Persona sencilla, siempre atento a cualquier consejo que haga mejorar su cocina y gestión del negocio, ha ido evolucionando hasta llegar a una fusión entre lo clásico/tradicional y una bien aplicada moderna creatividad, con perfecto manejo de diversas técnicas.

El nombre del mesón es la denominación que Morata de Tajuña tenía en tiempos de los romanos. Se trata de un local tradicional, un mesón típico en su decoración; pero cuando te adentras en su cocina, todo cambia y se moderniza. Se completa con una zona de barra y una agradable terraza.


Al frente del negocio, junto a José Ramón, su esposa Anna, bielorrusa perfeccionista y dando equilibrio a la atención en sala. Cercanía y profesionalidad, siempre da buen resultado.


La carta se compone de un apartado de tapas (o platos en miniatura), sugerencias en base a la temporada, entrantes variados y principales que no dejan indiferente. Cocina de producto, con perfecto uso de los momentos, las temporadas y la zona; interesante variedad en verduras (es buena zona la de las vegas). 


Vamos con varios ejemplos :

Os voy a hablar en primer lugar de un plato que resulta delicioso, dentro de su aparente sencillez, aunque ya no está en la carta, aunque a veces asoma como sugerencia : Boquerón marinado en lima con gominola de aceite de oliva y crema de tomate seco, sensacional combinación para abrir boca.


Un gustazo disfrutar de un gazpachuelo a su manera o, en temporada, de la refrescante crema de espárragos blancos con berberechos.



Se triunfa con el salmón maridado, y sales sorprendido con las judías verdes con pesto y parmesano.



Uno de los entrantes clásicos, normalmente en versión tapa, son las migas reformadas, muy finas y poco grasosas.


A día de hoy están trabajando mucho y bien con carne Angus, en distintas acepciones, pero el manejo del punto con los pescados es excelente. Como prueba, a veces está como sugerencia de temporada el cabracho frito (rico y espectacular a la vista), y cuando es época, una delicia la caballa con ajada gallega.



Y cuando se come, se espera un buen remate de fiesta. Adentrarse en los postres tiene su juego y bastante creatividad. No siempre en carta en la actualidad, salvo momentos puntuales, un lujo para los sentidos : Falso gin tonic (un plato que proviene de una idea de Nacho Garbayo, de la época de asesoramiento). Siempre dando la talla, el flan de café, acompañado en cada momento con algún tipo de helado. Y sublime, en textura, proporción y sabor, el helado casero de azafrán.




Si a esto le sumamos una fabulosa carta de vinos, con diversidad de uvas y zonas, poco más se puede pedir. Bueno sí, una gran RCP, que es lo que encontramos.



Y claro, una buena sobremesa nunca sobra, y aquí entro en escena, dado que la carta de Gin Tonics tiene su origen en varias ideas que en su día aporté (hielos de tónica aromatizados, notas picantes y mucho atrevimiento), y que José Ramón ha sabido aplicar y mejorar. De esta colaboración surgieron en su día algunos menús maridados, con mi intervención, y que podéis rememorar en este post : cena maridada con Gin Tonics




Hay que darse un paseo desde Madrid, pero es un lugar muy recomendable y merece la pena. Y el plan del día se puede completar con una visita enoturística a Bodegas Licinia y comprar las que se consideran las mejores palmeritas de la comunidad de Madrid (y más allá), en varias de sus afamadas pastelerías.




Mesón Licinia
C/ del Carmen, 24
28530 Morata de Tajuña (Madrid)
918730387
www.mesonlicinia.es

lunes, 2 de mayo de 2022

Tres por Cuatro : en su nueva ubicación, un paso más hacia el éxito. Sirva de recordatorio...



Ya os contaba y explicaba, allá por Junio de 2018, con sólo unos meses de existencia, el buen hacer de Alex Marugán en
Tres por Cuatro, todavía en su primera ubicación, y lo recomendaba como local a visitar. Pues bien, no muy lejos del Mercado Torrijos, donde seguramente estaba fuera de sitio, y no hace demasiados meses, se trasladaron a un local más acorde a la experiencia que allí se presenta.

Sigue siendo un local, ahora ya a pie de calle, de dimensiones medidas y controladas, donde estar a gusto, casi en casa, con una decoración sencilla y acertada, y mayor comodidad.


La atención, en la misma línea de cercanía y atento servicio, no exento de la adecuada profesionalidad que se ha de requerir. En este sentido, y será un acierto que así se mantenga, Nekane maneja la sala con desparpajo y conocimiento, con una sonrisa que te alegra el día.

La cocina, muy de mercado, sigue la misma trayectoria marcada, con algunos platos que se mantienen como imprescindibles (rossejat (antes con raya, ahora con gamba roja), torreznos, tacos, tarta de queso,...), y que bien os explico (y os invito a volver a leer) en el anterior post. Novedades acertadas, estilo marcado, buen manejo del producto de temporada, con suficiente variedad para la elección.



Combina la tradición con la vanguardia, alguna técnica camuflada en conceptos de hace tiempo, y ciertas influencias de cocina francesa mezclada con lo nuestro, lo mediterráneo.




De los postres, sin duda, la tarta de queso (cuyos quesos cambian con las estaciones) es magistral, cremosa, una delicia. Hay otras opciones, pero sólo como complemento a la tarta 😏.



La carta de vinos sigue dando mucho juego, y al ganar espacio se ha ampliado con algunas referencias. Variedad en zonas y uvas, a precio equilibrado.



Y aunque quizá se haya podido incrementar ligeramente el precio (lo cual es razonable), se mantiene una gran RCP, con un ticket medio entre 30 - 40 euros.


Montesa, 9
28006 Madrid
915654557