Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



viernes, 1 de mayo de 2026

Bodega Oliví : Haciendo barrio en el centro de Valencia



Por muchas aspectos destaca, y por ello creo que merece un post un lugar como
Bodega Oliví, que se ha convertido en uno de mis lugares preferidos en Valencia. Porque hace barrio, el de El Carmen en el centro histórico valenciano, al no perder la esencia de las antigüas bodegas de la zona; porque con su decoración, vintage y pintoresca, no deja de ser una atracción para el turismo, tanto nacional como extranjero; y porque su RCP es de las mejoras que he visto en los últimos tiempos, tanto en vinos como en tapeo.


Hace unos meses cambió de manos en la gestión, tras varios años (desde 2015) gestionado por Raquel y su socio; ahora encuentras al frente, junto a su socio, a la encantadora Elba, que denota unas enormes ganas por agradar y seguir la misma línea que había cuajado entre sus clientes, por hacer que te sientas a gusto.


Fantástica selección de vermús (varios de la zona) y de vinos (la mayoría nacionales, con algunos guiños franceses), con unas 20 referencias por copa y varias "joyas" para los amantes del vino. Precios contenidos, por no decir económicos, y alternativa de consumo en local, pero también de compra para casa.





Buen tapeo, a base de lateo de calidad de primera, salazones y encurtidos deliciosos, y alguna elaboración, que sin dejar de ser sencillas, no falla por producto y terminación, sin necesidad de florituras. Y a esto se añade un buen aceite de oliva que todo lo riega y lo mejora.



El local tiene un tamaño contenido, donde se funciona a base de taburete alto, eso que tanto me gusta, y no falta detalle en sus estanterías y paredes. Se genera una atmósfera diferente, de aquellas que hace que te encuentres en un bar de los de verdad (de antes y de siempre), en los que estás más a gusto que en casa. Mucha historia detrás, pasando de comercio clásico de barrio a taberna para vivirla.




Por toda esta suma de lo mencionado, junto con esa honestidad y cariño hacia lo bien hecho, no puedo dudar en recomendar que no se pueda dejar de pasar por allí si uno visita Valencia.