Uno de mis mejores descubrimientos gastronómicos en Madrid de los últimos tiempos. Y es que se junta mi gusto por la cocina japonesa y el sushi, con una excelente calidad de producto y un cuidado servicio.
Transportarse (otra forma de viajar) a una taberna japonesa (versión izakaya española), no exenta de elegancia, donde al frente de la sumillería encuentras a Elena, que te va acompañando en ese "omakase" de sorpresas encadenadas, con una variedad de sakes (y vinos), jugando con matices y temperaturas. Este es uno de los primeros puntos a favor de Otoro Jukusei. En nuestra visita jugamos la baza de dos maridajes de sake (Toki y Ma), por 40 y 60 €, respectivamente.
Maridajes donde disfrutamos del fresco y cítrico Hanna Awaka Sparkling Flowers, los Junmai Daiginjo de Tatenokawa, Sakura Beauty 45 y Zaku Miyabi No Tomo Mié, seguidos de Hatsumago Denso (Honjoso), y con el postre Kameizumi CEL-24. Todos de elevado nivel, y variedad de matices entre ellos.
La otra pata, realmente clave, es esa enorme técnica nipona de su propietario (al igual que Otoro Tapas), Diego, al frente de un joven y, a su vez, avezado equipo, con el que el disfrute en barra se torna en completo cúmulo de sensaciones.
Maduraciones de pescado para alcanzar matices diferentes y antes desconocidos de mi paladar, un buen uso de la brasa y el ahumado, notas de caviar en algunos platos (cuando suman y tienen sentido), mezcla de sabores que disparan el gusto, arroz perfecto, explicaciones precisas ... y todo con una RCP que me parece excelente, dada la excepcional calidad de producto, como antes mencionaba.
Te acompaña de fondo una buena música que te envuelve en la experiencia, sea a través de uno de los menús o de la carta. En nuestro caso optamos por el Menú Sushi Omakase UMI, el más corto (6 entrantes, fríos y calientes, 8 pases de sushi y postre), a razón de 90 € por comensal, y que paso a describiros.
Empezamos por todo lo alto, con Caviar (Osetra iraní) y sopa de miso (de gran equilibrio), para seguir con fino Sashimi de hamachi japonés y una excelente Tempura de ostra.
Una maravilla el Chawanmushi (flan salado a base de huevo y caldo dashi) con carabinero y cebolleta; gran sorpresa y mucha intensidad.
Morrillo de atún, con berenjena ahumada y gyoza de parpatana. Y de sexto entrante, otro lujo, con la Hamburguesita de wagyu A5 sobre arroz, con perlas de salmón y wasabi fresco.
Y entrábamos en el sushi, con Pargo madurado en miso, Besugo y Vieira al natural con lima, para arrancar de manera sensacional.
Trío de atún (en temporada), con piezas de Akami lomo de atún ahumado al sarmiento, Chutoro (tarantelo) y Toro Aburi (ventresca al carbón), de menos a más en su nivel graso.
Nori de anguila (sin fallo) y, de gran remate, Nigiri de toro con tuétano marcado y caviar, en alga nori.
Para finalizar, otra enorme delicia, con un postre de alto nivel y técnica : Torrija japonesa (hojaldrada) con helado de anko (judías rojas azuki).
No queda otra que volver para seguir probando y, sobre todo, disfrutando.
Otoro Jukusei
C/ Fernández de la Hoz, 35
Madrid
otorojukusei@gmail.com
628050351



































No hay comentarios:
Publicar un comentario