Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



viernes, 18 de agosto de 2023

CAVALARIÇA COMPORTA : Nunca fue tan placentero comer en unas "cuadras"



Hay que poner todo en su contexto, y para ello lo primero es explicar bien el título del post; y es que la ubicación de Cavalariça en Comporta se encuentra en las que fueron las antiguas cuadras de la ciudad, hoy convertido en un restaurante de decoración acogedora, sin estridencias, pero sin dejar de descartar cierta elegancia, entre industrial, amable y práctico minimalismo.




Por suerte (imprescindible reservar), encontramos hueco para comer en esta primera quincena de agosto, un día entre semana, y así disfrutar de un excelente almuerzo. 


La atención es cercana, a la par que profesional, con un equipo joven, bien preparado y con ganas de agradar, además de asesorar; mención especial, en nuestro caso, para el trabajo en sala de Nacho, ese bonaerense dicharachero y viajero, que jamás pierde la sonrisa.


Carta corta (algo más amplia a las cenas), equilibrada, plena de platos sabrosos, imaginativos e intensos, y pensada para compartir como base de la experiencia. Una cocina de temporada y cercanía, en contacto con productores locales, con elaboraciones muy acertadas. Opción de menú degustación (65 €) o a la carta, como hicimos nosotros.


Increíble Steak tartar con queso Terrincho DOP, de los mejores que probado, o quizá el mejor de todos; equilibrado, con perfecto punto de picante y ese queso que liga todo.


No menos deliciosa una Tempura de kale, con crujiente perfecto, bien rematado con hummus de alubia blanca.



Y el resto que degustamos, al igual que lo citado, todo muy rico. Unas sabrosas zanahorias ahumadas, sobre crema de almendra tostada y naranja, o el ligero atún rojo curado con mojo - ponzu de pomelo y sesamo. Y habíamos arrancado con un excelso pan de fermentación lenta y mantequilla con polvo de puerro, además de acompañar los platos con unas crujientes patatas en 3 frituras y toque de pimienta.




El postre no desentonó, con esa rica tarta de chocolate negro, praliné de avellana y helado de arroz tostado. Buen café expreso, y perfecto remate.


Coctelería de nivel, con variedad y calidad; la carta de vinos, de muy buen nivel, llena de sorpresas, además de suficientes opciones por copa.



Para mi gusto, excelente RCP (salimos por casi 50 € cabeza, con propina incluida). Sin duda, a mi entender, la mejor alternativa gastronómica de Comporta y alrededores. Si vuelvo a la zona, lo cual espero, repetiré.





Cavalariça Comporta
R. Do Secador 9 
7580-648 Comporta, Portugal
+351 930451879



martes, 1 de agosto de 2023

Carcassonne : El Castillo de cuento



Francia tiene multitud de lugares interesantes para visitar, por su belleza, por su historia, por su grandiosidad, por su gastronomía. Pues bien, de alguna manera, Carcassonne (Carcasona), al sur de Francia, en la zona de Languedoc, aglutina todo esto, y merece mucho la pena una visita (o estancia de varios días). Y se encuentra en tan buen estado que ha servido en muchos rodajes, como "Los Visitantes", "Juan de Arco" o "Robin Hood : Príncipe de los ladrones".


Si bien la ciudad es histórica toda ella, este post se va a centrar más en su ciudadela amurallada, ese castillo en perfecto estado, casi de cuento, que te traslada a otra época (viajando en el tiempo como los protagonistas de Los Visitantes), la suya que es la medieval, y catalogada como Patrimonio de la Humanidad. Se trata de un castillo dentro de una fortificación, que a su vez queda rodeada y protegida por otra muralla. Esta zona medieval, la Cité, conecta con la parte moderna, y viceversa, por el Puente Viejo.



Fue uno de los principales feudos de los cátaros, en tiempos de la familia Trencavel, y un momento de máxima agitación a principios del siglo XIII, con la cruzada albigense contra los cátaros, y la rendición de la ciudad.



A día de hoy se trata de un enclave con un elevado reclamo turístico (donde los españoles, junto con franceses, prevalecemos), que resuelven de manera adecuada, tanto a nivel hotelero como gastronómico y enológico, con distintas alternativas y niveles de precio. Además, se pueden disfrutar de distintas actividades, tanto para adultos como niños, que no sólo se limitan a la propia ciudad, sino al entorno cercano.



Vale mucho la pena tomar fotos desde distintos puntos y perspectivas, pasear con calma o sentarse a tomar algo. En este último sentido, y siempre que no nos encontremos en una época calurosa, se ha de probar el Cassoulet, pero también unos buenos Caracoles al estilo Languedoc, el Foie e, incluso, unas Ostras de la zona sur; y claro, todo bien regado con los excelentes vinos de la zona, no tan reconocidos como otros, pero de muy buena calidad.



Interesantes restaurantes, con agradables patios, como el de Le Jardin Enjoy, o con diseño acorde al castillo, como L'escargot, dentro de la Cité. Variedad y cantidad, no exenta de calidad.






No obstante, las dos mejores alternativas gastronómicas las encontramos fuera de las murallas. Una de ellas muy cerca, a pie de las mismas, dentro de Carcassonne; verdadero paraíso para los que nos gusta el buen vino y disfrutar del mundo de la trufa. Se trata de L'Atelier de la Truffe, regentado por el amable Philippe Barriére, una taberna para unos 16 - 20 comensales, con todos sus platos alrededor de la trufa (de temporada), incluso un postre (tiramisú de trufa, excelente), y una gran variedad de vinos de la zona, junto con cervezas locales, en formato colmado (para llevar). Muy buena la RCP.






Y no quiero terminar sin dejar de recomendar un paseo hasta la tranquila Lagrasse, donde se puede visitar su abadía románica, pero además comer, y muy bien, en Le Bastion, con su maravillosa cocina de temporada y Km. cero, trabajada con un hilo conductor de menús degustación y fantástica carta de vinos, además de ricos cócteles. Es probable que si la ubicación fuera otra, el precio sería más elevado, pero mientras tocará disfrutar de una magnífica RCP.






En definitiva, una muy buena recomendación para vuestro próximo viaje.


jueves, 6 de julio de 2023

El Campero : Al servicio de la Almadraba



Barbate, población costera de la hermosa provincia de Cádiz, no destaca especialmente por su encanto y belleza, más allá de lo que gastronómicamente puede aportar a través de su puerto pesquero, y más concretamente, como una de las principales referencias del atún rojo salvaje de Almadraba, ancestral técnica para la captura del atún en épocas de migración. Y allí encontramos un verdadero paraíso de lo gastronómico : El Campero.


Diría que visitar Cádiz y no pasar por este sensacional restaurante es una verdadera pena, casi un sacrilegio el desaprovechar una gran oportunidad de degustar el delicioso atún en todas sus formas y elaboraciones. Eso sí, en época veraniega, la fama adquirida por el local nos lleva a la complicación para encontrar mesa si no reservas con tiempo, si bien ofrecen solución, a través de mesas altas en la zona de barra y terraza, donde se puede disfrutar de la totalidad de la carta, si así lo solicitas; lo único recomendable en estos casos, es acercarse no más tarde de la una, si no se quiere comer a horas intempestivas y tras una buena espera.



Elegante decoración, cuidando todos los detalles, y que ha ido evolucionando con el paso de los años, para estar acorde a los tiempos que corren. La atención es de primer orden, trabajando todo su equipo para ofrecerte sus mejores productos, esos pescados frescos del día que varían según los designios de la mar, y siempre pendientes a cualquier necesidad del comensal.


Resulta muy recomendable probar algún pescado sugerido, que te mostrarán en mesa y podrás confirmar la elaboración elegida para ese día. En nuestra visita no pudimos resistirnos a probar lo que por aquellos lares denominan pez pollo (más conocido como gallineta), ese primo cercano del cabracho; dado el alto número de espinas, la elaboración fue muy acertada, con los trozos principales limpios y fritos con un ligero y perfecto rebozado, acompañado de un exquisito salmorejo. Por supuesto, indispensable rematar el resto de partes, sobre todo la cabeza.



Pero claro, habíamos ido sobre todo por el atún, así que había que lanzarse a degustarlo en una variada fórmula de alternativas. Una delicia en boca, en su justo punto de grasa, esa pieza antes despreciada, hoy bocado gourmet, que es la parpatana, ligeramente asada y rematada en plancha; recomiendo probarlo al menos una vez en la vida.


Como creo que ha de degustarse gran parte del atún, al margen de otras elaboraciones, ahí estaba el surtido de crudo : buen tartar de cola blanca, equilibrado tataki de lomo blanco y excepcional sashimi de lomo.



Gran selección en el combinado de salazones, ahumados y semi-conservas, desde la mojama a la hueva curada, pasando por el jamón marino (ventresca en salazón, una delicia) o el corazón y el morrillo. Si bien las alternativas eran múltiples a la hora de comer atún, optamos por las que no habíamos catado en jornadas anteriores, donde no faltó el tarantelo a la parrilla, el morrillo a la sal o la barriga.


No hay gran cantidad de carnes, pero su solomillo de retinto es espectacular, de película. Por desgracia, la foto no es la mejor.


Sorprendidos quedamos con un último plato, el falso risotto de calamar, un trampantojo de primer nivel y excelente sabor y textura.


La cerveza muy bien tirada y extremadamente fría. La carta de vinos, de alta categoría, con mucha variedad, múltiples zonas y un precio muy aceptable, donde darse un lujo no te vacía la cartera.


Carta de postres no muy amplia, pero variada. Quizá algo subida de precio respecto del resto, optamos por un excelente tocinillo de cielo y una alegoría al tiramisú.



En esta ocasión salimos ligeramente por debajo de 40 € (entre 7 personas), lo cual me pareció un muy buen precio, visto el servicio y la calidad de lo consumido. Sin duda, que me hagan un hueco cuando vuelva.


Restaurante El Campero
Avda. de la Constitución, local 5C
11160 Barbate (Cádiz)
956.43.23.00
info@restauranteelcampero.es