Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



sábado, 5 de febrero de 2011

Para postres y meriendas : TORTITAS

Esta sencilla receta se la dedico a padres con niños, a golosos empedernidos y a mi hija Laura, que cada dos por tres quiere que se las haga.

¿Qué necesitamos? Os indicaré medidas exactas, por si sois de pesar todo, aunque la verdad, es que yo suelo hacerlas más bien a ojo (de ahí que no siempre me salgan iguales) :
- 150 gr. de harina
- Media cucharadita de sal
- 50 gr. de mantequilla
- 2 cucharadas de azúcar
- 200 gr. (cl.) de leche
- 2 huevos
- Una cucharadita de levadura


En la batidora (os valdrá cualquiera, ya que no se requiere gran potencia) echareis todo, mezclando a potencia media (en el 2 ó 3, sobre 6).


Hay que conseguir una mezcla suelta.


A partir de aquí, en una plancha o sartén, muy caliente, empezaremos el siguiente paso de la elaboración : iremos vertiendo para hacer una a una, y en función del tamaño que querais que tengan las tortitas.

Ahora llega un detalle importante : ¿cuándo las doy la vuelta? Observareis, si todo ha ido correcto, que se forman unas pompitas por toda la tortita (observad la foto), momento en el que se ha de dar la vuelta a la misma.

Ha de quedar tostada por un lado, y por el otro vereis que queda más clarita.


A partir de aquí llega el momento de sacar a relucir cada uno la imaginación a la hora de combinar sabores : podeis atraveros con algo salado (al estilo de un crepê), aunque son más de dulce, con la típica nata, algún sirope o con azúcar.
Por mi parte, os voy a dar una orietación de presentación : nata, un poco de sirope de caramelo y mermelada de fresa.

Y un consejo : una vez hechas, podeis guardarlas en la nevera, que os durarán unos días, y cuando os las vayais a comer, no teneis más que calentarlas un poco en el microondas.

Ya me direis...........

¿Dónde comen los deportistas en Madrid?

Sobre todo a nivel de futbolistas, siempre se oye que comen/cenan en sitios como El Txistu, De María (interesante cara de vinos) y Asador Donostiarra, todos ellos, a mi modesto entender, con más nombre que calidad, y donde además se hace caro comer.

Pero existen otros sitios, quizá con menos nombre entre el gran público, pero de una gran relación calidad-precio, como Casa Juan y, sobre todo, El Tulipán. Este último, es un sencillo restaurante en Gral. Díez Porlier (Barrio de Salamanca), que conozco desde mi época estudiantil en el Colegio Calasancio, cuando la calle se llamaba Hnos. Miralles, y que he redescubierto hace unos años.

 
Allí te dan de comer muy bien y razonablemente asequible : buenos mariscos, pescados y carnes, arroces, verdinas, fabadas,...

Es local frecuentado por jugadores de basket (tanto del Estu como del Madrid) y de fútbol de los distintos equipos de Madrid. Y a modo de prueba, el comentario en La Otra (Telemadrid) en el partido de hoy : "Movilla cumple en unos días 36 años, pero parece que tiene 27 por lo bien que se alimenta en El Tulipán. Saludos a Angel (quien regenta el restaurante)". Un pequeño pero, la carta de vinos, demasiado escasa.
 

Por cierto, ¡qué gran victoria de mi Rayo sobre el Córdoba!; este año subimos a Primera, y si siguen comiendo en El Tulipán, seguro y sin problema.



Fabulosas verdinas

jueves, 3 de febrero de 2011

RESTAURANTE LA MERCED (MADRID)

Hace un tiempo conocí este fantástico restaurante en Vallecas Villa, y para un rayista reconocido como yo, encontrar restaurantes como éste o La Cervecera en el barrio de mi equipo, me llena de orgullo, y eso que yo no soy del barrio.

Pero volvamos a lo que estamos. La Merced es un restaurante de apariencia modesta, pero en cuanto entras te das cuenta que hay algo diferente, cuando te encuentras con una atención personal a la vez que profesional de su gente.

El alma del local es su dueña, Mercedes (ya sabeis de dónde viene el nombre), y una vez te sientan (importante haber reservado) te encuentras con la primera sorpresa : aunque hay carta, Mercedes te canta, te cuenta y te explica, cada uno de sus platos, con una pasión que hace que te apetezca probar todos. Lo normal es ir con algo al centro y después un plato principal.

El foie, fabuloso, el revuelto de morcilla, rozando el sublime, y las croquetas, de escándalo. Además, el resto de entradas no tienen desperdicio.



Un reconocido carnívoro como yo, al entrar en La Merced se transforma, y normalmente suelo optar por un pescado, con especial predilección por la Vieira a la plancha (con salteado de boletus e hígado de pato, terminado con reducción de Pedro Ximénez); la verdad es que no sé si es por la descripción del plato que hace Mercedes, o por lo rico que ya sé que está (como el resto de lo que te ofrece la carta). Y las carnes, tampoco son despreciables (fabuloso el cochinillo lacado).


Pero aún no hemos terminado, ya que queda la variedad y calidad de los postres, seguidos de un buen café.
¿Pagamos?...........Todavía no..........Un rato de tertulia con una copita (gran variedad) no puede faltar; y si eres musero, ¿por qué no una partidita?







Pero, seguro que los que me conoceis pensareis : ¿no habla de vino? Pues sí, aunque he decidido dejarlo para el final : Más que notable carta de vinos, con una variedad y calidad-precio inusual, pero que terminan de dar caché a este local. Mi consejo, un Manuel Manzaneque Syrah 2004 (D.O. Finca de Elez); y de un tiempo a esta parte, como incorporación reciente a la carta, El Rincón de Marqués de Griñón.

Y de precio, para mí razonable y aceptable.........nos moveremos en torno a 50 €, pero lo merece........

miércoles, 2 de febrero de 2011

DESCUBRIENDO LA COCINA MARROQUI

La verdad es que, por distintos motivos, conocía bastantes restaurantes : modernos y clásicos, de distintos tipos de comida, baratos y caros, divertidos, elegantes,....; pero hasta ahora no había probado, seguro que por desconocimiento, la cocina árabe-marroquí.

Hoy he podido disfrutar, junto con mis compañeros, y también amigos, Javi y Roberto, y gracias al consejo de éste último, de un curioso restaurante en Madrid, en la zona de Chueca : AL-JAIMA, cocina del desierto (C/ Barbieri, 1). He de pedir disculpas por la calidad de las fotos, pero son del móvil, y la luz no es grande en el local.
 Lo primero que me ha gustado es la decoración del local, a modo de jaima, con zonas para comer en el suelo, sobre cojines, y otras en sillas y/o sofás en obra con almohadones. Luz tenue y ambiente más parecido a Tánger que a Madrid, nos hace trasladarnos a una situación perfecta para disfrutar la comida.

En cuanto a la comida, me he encontrado con una calidad superior, con una preparación y presentación sencillas, a la par que elaboradas. Hemos probado varios platos, pero sobre todo destacaría el Homus (puré de garbanzos), la Pastela (hojaldre relleno de carne y verduras, con azúcar por fuera) y la Sabila (carne de ternera sobre calabaza). Me ha fascinado el buen trato de las especias y la interesante combinación de dulce y salado que incorporan a los platos.

Al término, el remate no desluce, con unos ricos postres (muy basados en frutos secos) y fabulosas infusiones (yo he optado por un té negro con hierbabuena y agua de azáhar).

Por poner un pero, la carta de vinos es limitada (no más de 6 - 8 caldos), aunque más o menos correcta.
Buena atención del personal. Y se puede comer, muy bien, por menos de 20 €.

Recomendable llamar (91.523.11.42) para reservar.

martes, 1 de febrero de 2011

TOMATES, ALBAHACA Y QUESO FRESCO

Hay noches en las que mi inspiración es mayor, y en otras no me veo con ganas para innovar. Pero ésta, ha sido una de las que he decidido preparar una sencilla y ligera cena, en base a lo que mi cabeza me dictaba :
TOMATES A LA ALBAHACA

Empiezo picando albahaca fresca, que de momento aparto y reservo. Sobre una cama de champiñón fresco y laminado, espolvoreo unos pétalos de sal (os recomiendo trabajar con este tipo de sal, o de escamas o sal maldon, en las ensaladas).

Muy importante tener unos buenos tomates (buscad, y no perdais la esperanza, ya que los hay buenos), los cuales preparamos en rodajas.

Colocaremos el tomate sobre el champiñón, espolvoreamos la albahaca, y le añadimos un poco más de sal (nuevamente pétalos). Aquí, cortamos en trozos un par de piezas no muy grandes de queso fresco (de Burgos o similar), que colocamos encima.

Adornamos, un poco al gusto, con unos rabanitos, y rociamos con aceite de oliva virgen extra : MASIA EL ALTET, en mi caso, un aceite de Alicante, quizá considerado el mejor del mundo (o entre los principales).
Para rematar, preparamos una emulsión, más o menos densa y espesa, con vinagre de módena, miel, aceite MASIA EL ALTET, estragón y eneldo. Lo trabajamos, y regamos por encima.








Presentamos y nos paramos a pensar (podríamos haberlo hecho antes), en el caldo que deseamos que acompañe el plato (y después nuestros sueños). El vino en el que he pensado esta vez, ha sido un COSECHA DE FAMILIA DE FINCA LA ESTACADA (Syrah-Merlot, de 2008).


Y a disfrutar..................