Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



jueves, 3 de octubre de 2013

Ca'Suso : una buena alternativa de la gastronomía ovetense


Un buen número de buenos comentarios en Internet me animaron a acercarme por el restaurante ovetense Ca'Suso, y así me lo anoté de cara a la primera oportunidad que tuviera de visita al Principado de Asturias.


En plenas fiestas de San Mateo (gran animación en Oviedo, por cierto) tocó visitarlo, un martes a mediodía. Bajé desde la zona del Ayuntamiento, en pleno casco antiguo, pasando junto a la siempre animada Plaza del Sol, para llegar a este coqueto y cómodo restaurante, de decoración elegante a la par que informal, y capacidad para unos 30 - 40 comensales.


Buen recibimiento desde el primer momento, que se tornó en una muy correcta atención, sin atosigar, durante toda la comida.


Dos a la mesa, y aunque tienen distintas opciones de menú, decidimos compartir varios platos de la carta, según nuestra propia elección :

De aperitivo, un delicioso salmorejo con recuerdos asturianos, a través de avellana y queso Varé (queso ecológico asturiano). La verdad es que el salmorejo solo, casi mejor.


Ya entre lo elegido, optamos por las "famosas" croquetas líquidas de queso La Peral : ¡¡¡Ojo!!!, hay que esperar un poco, que salen calientes como demonios. Cremosa textura por dentro, lo cual hace que haya que comerlas de un bocado, fino rebozado por fuera.






Seguimos con Cocotte de Chosco de Tineo (sólo de allí) y huevo. Interesante combinación, muy sabrosa, versionando una mezcla entre tortilla de patatas deconstruida y un revuelto muy suelto.



De plato principal pedimos un risotto de salmón, pero al haberse terminado el preciado pescado remontador de ríos, nos lo ofrecieron con bonito, al estar en buena época. La solución en cuanto al arroz, perfecta; respecto del bonito (de gran calidad, por cierto), al tratarlo como el salmón (mucho más graso), no bien rematado del todo.


Por el tipo de comida, nos aconsejaron (y nos dejamos llevar) un vino tinto de crianza corta (5 meses), lo que se denomina normalmente roble : Indígena (Bodegas Parés Balta), un tinto ecológico 100% garnacha D.O. Penedés, con gran evolución en copa. Muy acertado.



Los postres, elaborados, aunque más efectistas que efectivos a mi gusto : Casadiella fluida (versión coulant) y tarta de queso (entre moderna y tradicional) con frutos del bosque. Ricos, pero mejorables (por lo que estoy escribiendo, noto que quizá me esté volviendo muy exigente).


Todo a razón de unos 35 € por cabeza (buena relación calidad-precio, en mi opinión).

En definitiva, una buena opción gastronómica (de las muchas que hay) en Oviedo.

Ca'Suso
Marqués de Gastañaga, 10
Oviedo
985228232

domingo, 22 de septiembre de 2013

La Ruca : parrilla de calidad en Becerril de la Sierra


De siempre recordaba allí un local en blanco, muy andaluz, llamado El Rocío (nombre muy de taberna andaluza y olor a fritura). Sin embargo, hace pocos años, ese color se tornó en rojo intenso, con alegría y poderío, con tono de fuego de parrilla.


Lo cierto es que todavía no me había acercado por allí, pero algo ya había oído sobre la buena parrilla, con estilo argentino, que podía encontrar en La Ruca. Pues bien, este verano, casi por casualidad, cenamos allí con unos amigos.



Decoración adecuada, local muy agradable y acogedor, junto con una muy buena atención, lo convierten en un restaurante bastante interesante en la sierra madrileña.

El producto, tanto a nivel de pescado como de carne, es bastante bueno, lo que combinado a una muy acertada elaboración en la parrilla, hace que se presenten unos platos de buen nivel.

Variados entrantes, con toques argentinos en algunos casos (la clásica empanadilla criolla, por ejemplo) y otros creativos y modernos, además de ensaladas bien preparadas y con cierta contundencia.



Importante la hamburguesa de carne de angus argentino, así como las distintas carnes a la parrilla como el propio angus o el novillo real uruguayo, así como el cordero lechal a la estaca. Las opciones de pescado tampoco son despreciables, pero es el típico sitio en el que parece que te tira más el producto cárnico.



Postres variados y de muy buen nivel, como el helado de Gin Tonic o una tarta de queso diferente, a precios asequibles, como el resto de la carta (se come entre 25 y 30 €).



Carta de vinos algo limitada, aunque se puede encontrar algún caldo con buena relación calidad-precio.


En cualquier caso, un local muy recomendable y que desde aquí os invito a visitar y conocer.

LA RUCA
C/ Real, 14
28490 Becerril de la Sierra (Madrid)
918 53 89 36

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Salchichas al cava


Vayamos con una sencilla y jugosa receta.

INGREDIENTES

Salchichas blancas de carnicería (a 4 por comensal)
Aceite de oliva virgen extra
1/4 de cebolleta roja, una cebolleta y 1/3 de calabacín
Ajetes tiernos (9-10) 
Sal y pimienta blanca
Romero, cominos y albahaca
1/2 litro de cava
Zumo de 2 mandarinas
Una pera conferencia
Xantana (espesante)

RECETA

En horno, a 170°c, con un poco de aceite en una cazuela de barro, vamos pochando las cebolletas y el calabacín (corte en julianas). Después añadimos los ajetes tiernos troceados.


Salpimentamos las salchichas, e incorporamos, junto con un poco de romero, cominos y albahaca.


Cuando empiecen a dorarse las salchichas, las empapamos bien con el cava, junto con unos trocitos de pera y el chorrito de zumo de 2 mandarinas.



Dejamos reducir bien el líquido. Al final, podemos espesar la salsa con un poco de xantana. Podemos presentar con unas patatas, sin mayores complicaciones.



lunes, 16 de septiembre de 2013

La Gastrocroquetería "de María"........y Chema cocinando


Había pasado mucho tiempo en la idea de conocer el antigüo local de esta joven pareja (en todos los sentidos) que forman María Puyo y Chema Soler, tanto monta.......Pues ya no lo voy a poder conocer, dado que se han trasladado, y sin duda el cambio creo que contempla detrás una mejora en varios aspectos, sin cambiar el fondo pero sí la forma.


Desde que me enteré que abrían el miércoles 11 de Septiembre (curiosa fecha, me acabo de dar cuenta), me propuse que tenía que acercarme lo antes posible, y así lo he hecho este pasado viernes 13 (otra peculiar fecha) al mediodía, disfrutando un muy buen rato (la verdad es que iba a picar algo, pero la estancia se prolongó por encima de las 3 horas).


Al llegar y ver que no ocupa un gran trozo de fachada, y que podría ser pequeño, no llegas a imaginarte lo que allí puedes sentir, vivir, disfrutar. Se trata de un local estrecho (que no incómodo) concebido a lo largo (quizá haciendo un guiño como si fuera un menú degustación), muy bien pensado en todas sus zonas, y que se remata en una cocina de puertas abiertas donde puedes ver a Chema en los fogones y a su vez Chema ve todo lo que ocurre en La Gastrocroquetería.



Aún quedan detalles y leves remates, que al igual que todo lo que puedes ver en el local saldrá de la cabeza de María y Chema (saben llevar un restaurante, pero es probable que también se pudieran ganar la vida en el mundo la decoración de interiores), y en breve estará todo dispuesto.




Al entrar nos damos de bruces con EL BAR, la zona de barra, para unas 15 personas, con mesas altas y taburetes para poder tapear con un vino (por copas) o una cerveza artesana. Concepto de taberna, y que a partir de cierta hora puede dar juego para tomar una copa.


De forma inmediata accedes a un salón (LA FACTORIA DE TAPAS), donde en sus mesas se puede llegar hasta 26 comensales, y que recoge el testigo del local de la calle Segovia, bajo un concepto de tapeo relajado para poder degustar cómodamente sentado unas raciones, tapas e incluso algo más. Tanto esta zona como la siguiente admite reservas.


Por último, aunque todavía no está terminado, podremos disfrutar, como me explicaba Chema, de un espacio para el deleite y disfrute gastronómico, en formato de menús, con creaciones de mayor complejidad en su elaboración. Atentos, que hablamos de una zona reducida, para sólo 14 comensales; mucho me temo que será complicado encontrar sitio.


La decoración juega con el reciclaje, lo retro, lo nuevo,..., pero casi todo con significado que hace que tenga sentido encontrarse allí. La carta también juega un poco con todo esto, ya que es un album de fotos, donde se pueden cambiar los platos como si fueran fotos, y al final verás fotos de los amigos de La Gastrocroquetería y alguna referencia a blogs que mencionen al local (¿seré yo el primero?); y si le das la vuelta, encuentras la selección de vinos, con un formato divertido y acertado, y en donde podrás encontrar caldos de aquí y allá, clásicos y modernos, transgresores y habituales.


Y sólo falta hablar de lo consumido (y ya os adelanto que por menos de 20 €). Me puse en manos de Chema, mientras tomaba una caña de Brabante con unas aceitunas rellenas de salmón y una salsa con toque oriental (soja, teriyaki, wasabi,...).


A modo de aperitivo, mientras remataba la cerveza, una espuma de garbanzos a la trufa con palometa ahumada y una ostra (gallega) marinada en yuzu, con caviar de aceite picual, jengibre y germinados de borraja. ¡Gran comienzo!



Ya con vino en la copa (María me dio a probar el Gran Cerdo, un rico y sencillo vino joven, con una curiosa historia (pinchad en el enlace del vino), y muy de chateo, de barra) tocaba probar la crocheta, a caballo entre una brocheta y una croqueta, con una salsa barbacoa fabulosa donde mojar las bolitas de bechamel de lomo rebozadas en fritos.

Llegaba a la barra, donde decidí comer, lo que más me gustó de lo catado : Dim sum de huevas de choko y huevas de lumpo, con un deshidratado de algas y un delicioso ajo-aceite de tinta. Me gustó tanto que se me olvidó hacer la foto.


Fideua (de sepia y gambas) con costra, donde Chema saca sus raíces valencianas, y ya con cambio de vino, para adentrarme en un blanco fresquito del Penedés, con la uva Macabeo marcando, aunque no única (también Muscat blanco) : Perfum de Vi Blanc.


Ya acabando, había que tomar una croqueta : sensacional la de sepia con ajo-aceite de soja. Pero Chema me guardó para el final un recuerdo de su niñez en forma de croqueta de sobrasada y chocolate, en honor a su madre, que le escondía dos onzas de chocolate en el bocadillo de sobrasada, a modo de sorpresa como el haba del roscón.


De postre, Sabores de arroz con leche : Gelatina de arroz con leche rebozada en arroz inflado, espuma de leche de coco merengada y helado casero de leche merengada, todo sobre limón kush; y una buena sobremesa charlando con mis dos anfitriones.


En definitiva, os aconsejo seguir de cerca los pasos de Chema, ya ampliamente premiado y reconocido en distintos concursos y certámenes, en quien se une el desparpajo y creatividad de la juventud bien preparada, con el esfuerzo de alguien que se lanzó al mundo empresarial abriendo un restaurante en el que comenzaron trabajando María y él, y que ya tiene un equipo de 7 personas, ellos incluidos.

Pasaros por allí y disfrutad como lo he hecho yo. Por mi parte, repetiré, sin ninguna duda.

La Gastrocroquetería de Chema
C/ Barco, 7
Madrid
913642263
www.gastrocroqueteria.com