Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



sábado, 25 de junio de 2016

Los #AmigosdeViaje conocen Brozas y su balneario



Este blogtrip, siempre con su versión relax, comienza a ser reconocido, y sus más de 10.000.000 de impactos son la prueba. Como siempre digo, ahora lo que hay que seguir y comprobar, es que genere resultados positivos para el establecimiento seleccionado a tal efecto, y creo que las posibilidades que permite (y os voy a contar) el Balneario de Brozas, dan para ello.

Creo que Extremadura es una de las grandes desconocidas en el terreno turístico, y en gran parte tengo la sensación que se debe a la escasa publicidad que se realiza de sus múltiples e interesantes alternativas. Pues bien, una de ellas es todo lo que se puede disfrutar en el entorno que el Hotel - Balneario de Brozas (Baños de San Gregorio) alberga.

Se trata de un hotel de 2 estrellas, con unas correctas instalaciones, al igual que sus habitaciones; parece que entre los planes de la Dirección está una posible remodelación que modernice y mejore todo. De atento y cuidado servicio, siempre con una sonrisa, su equipo hace que unos días de estancia sean realmente agradables, y no eches nada en falta.


Cocina de buen nivel, donde poder degustar los muchos, variados y exquisitos platos extremeños, y más en concreto los de la zona, además de una buena repostería casera; dos zonas de restaurante, una de ellas dedicada en exclusiva a los clientes del hotel, y otra con posibilidad de ser visitada por cualquiera que hasta allí quiera acercarse, permiten un amplio espectro de posibilidades a seguir planteando de futuro.



Cafetería y salón en dos ambientes, completan las dependencias del edificio principal. En el exterior, un bonito jardín y su coqueta ermita, dedicada a San Gregorio y punto de encuentro de la romería de Brozas, hacen del lugar un sitio apacible.


Pero además, claro está, no hemos de olvidar la parte de balneario, también dentro del recinto, con sus distintos y completos tratamientos, masajes a medida y la piscina exterior cubierta, que permite su uso todo el año. Parece que también puede sufrir cambios, en positivo, de los que podremos ir enterándonos en un futuro cercano.


Los alrededores generan paz y tranquilidad, con una naturaleza florida y verde, y buen número de animales que admirar en las fincas cercanas. No se debe de marchar uno sin dar un buen paseo, que fortalecerá cuerpo y alma.




Pero claro, cuando uno se hospeda allí unos días, siempre puede pensar que alguna actividad complementaria podría resultar gratificante. Al respecto, el hotel tiene una serie de acuerdos de colaboración que permite desde realizar visitas a poblaciones y parajes cercanos, hasta realizar una buena y completa degustación de quesos, vinos y embutidos de la zona.


Respecto de las excursiones, destacables las que se pueden realizar a la cercana población cacereña de Brozas, sensacional por sus calles, historia, arquitectura, buenas gentes y lagunas que las rodean, así como a Alcántara donde uno no puede dejar de admirar, con calma, su famoso puente romano, una auténtica joya arquitectónica, e incluso saltar a los cercanos pueblos de la vecina Portugal.








En definitiva, alternativa de fin de semana muy recomendable, para el descanso y dejarse llevar por lo que allí uno pueda encontrar. ¿Volveremos?.....nada se puede descartar.

martes, 31 de mayo de 2016

Tartar de atún rojo y tomate raf



Vamos con una receta sabrosa, siempre apetitosa y resultona, basada en buen producto y una sencilla elaboración. Dejaremos de lado el picante, que pudiera hacer que no realce del todo el atún.

INGREDIENTES (2 personas)

Unos 180 gr. de una buena pieza limpia de atún rojo. Por supuesto, cuanto mayor sea la calidad del mismo, mejor resultado obtendremos.
Un tomate raf, razonablemente maduro.
Aceite de oliva virgen extra arbequina
Miel de palma, de La Gomera
Salsa de soja dulce
Flor de sal de hielo (por supuesto, podría servir otra)
Pimienta de Jamaica (en cualquier caso, sin exceso de picante)
Codium en polvo
Flores de salvia
2 hojas de salvia
Cebollino fresco
Unas fresas

RECETA

Como ya he mencionado la elaboración es realmente fácil; eso sí, es importante preparar justo antes de ir a comer.

Picamos, en trozos pequeños, el tomate, reservando un poco para la decoración del emplatado. Incorporamos en un bol, donde añadimos un poco de sal, pimienta y el codium; mezclamos bien, junto con un alegre chorro de AOVE.


Ahora es el momento de agregar el atún al bol, en trozos pequeños, pero en cualquier caso a la medida que cada uno prefiera. Un poco de miel, ligero toque de soja y un remate de AOVE, para mezclar en condiciones con el tomate.


Sólo queda añadir el cebollino y las hojas de salvia, todo muy picado, y terminar de mezclar. Probamos el punto de sal y se ha de rectificar en algo más.


Para la presentación, usaremos un molde (en este caso, yo lo usé cuadrado) y colocamos el tartar de forma individual, rematando con unos trozos de tomate (y ligero toque de sal y AOVE), cebollino, una fresa y un par de flores de salvia.


Ya puestos a rematar bien este plato, un maridaje excepcional sería un blanco de uva austriaca Grüner Veltliner. A disfrutar.




lunes, 11 de abril de 2016

Lelisé : Desde la tradición a la vanguardia



Los que me acompañais en esta aventura del blog, sabeis que me gusta acercaos a esos sitios que localizo, que pruebo por primera vez, y son dignos de significar. Pues bien, aquí os dejo unas líneas sobre Lelisé.

En una zona tranquila de Madrid podemos encontrar este medido local de decoración agradable, casi casera, donde te sientes cómodo desde la entrada. Desde el primer momento percibes una atención muy correcta, atenta pero no cargante, con su propietario al frente, José Ignacio, un asturiano que ha ido aprendiendo todo a partir de su padre y lo que su buen saber le ha permitido ampliar.


La alternativa gastronómica me resultó muy interesante, con una carta completa, mezclando tradición y modernidad, pero sin precios. ¿Y por qué? Porque la idea es dejarte llevar por un par de opciones de menú, a razón de 35 y 45 €, bebida aparte; buena selección de panes completa esta opción, donde el IVA está incluido.



Puedo decir que con el menú más básico, el Lelisé, creo que es más que suficiente, a no ser que sea mucho el hambre. Hablamos de aperitivos, 3 entrantes a compartir, un plato principal y postre. La carta da muy buenas alternativas, pero siempre es bueno dejarse aconsejar.


En nuestra caso, tras unas sabrosos aperitivos, optamos 3 aperitivos más un cuarto por recomendación del chef, unas deliciosas setas gratinadas con espuma de all i olí de miel, gran plato, tremendo acierto.


Los otros entrantes, también interesantes, si bien por encima las verdinas con langostinos, contundencia y sabor; pulpo en cocción de 60º al aceite de chistorra y torta de Casar a la antigüa con reducción de piquillos, para rematar antes del plato principal.



No se debe pasar sin dejar de probar el steak tartar, pero que te equilibren el punto de picante al gusto. Otra muy buena opción el pixin amariscado con langostinos o el resto de carnes y pescados.



A los postres, pudimos degustar dos muy buenas opciones : deconstrucción de tiramisú y espuma de crema catalana con fresas maceradas.


La carta de vinos, de buen nivel, y en precios razonables, completaba una muy buena comida, de adecuada relación calidad-precio, por calidad y cantidad de los platos.

Recomendable 100%, sobre todo para comidas tranquilas, relajadas y sin prisas.

Lelisé
Víctor Andrés Belaunde, 6
28016 Madrid
91.344.07.67
info@lelise.com

lunes, 21 de marzo de 2016

Pavo crujiente con salsa de mostaza y miel



Vamos con una receta muy sencilla, rematada con unos retoques que le dan más juego.

INGREDIENTES (para 3 personas)

2 solomillos de pavo
Sal azul de Persia
Cúrcuma
Pimienta de Jamaica
Un par de huevos (mejor si son de gallinas camperas)
Pan rallado crujiente (parecido al panko)
Aceite de oliva suave (para freir)
Mostaza de Dijon
Mostaza a la antigüa
Miel de Palma (podríamos sustituir por otra, pero con buen punto de dulzor)
Salsa de soja dulce

RECETA

Limpiaremos los solomillos y eliminaremos los nervios y tendones, sobretodo si lo van a comer niños. Cortamos en trozos medianos, que puedan comerse en un par de bocados.


Salpimentamos los trozos de pavo, y le añadimos un ligero toque de cúrcuma, que le dará un regusto exótico, además de ser muy saludable para nuestro cerebro.


Pasamos los trozos por huevo batido (con un poco de sal) y rebozamos en el pan rallado crujiente, que le dará volumen al freir. En una sartén con el aceite bien caliente, comenzamos la fritura, y bajamos al medio el fuego para no quemar en exceso el rebozado, sin que se nos haga bien por dentro. Pasaremos por papel secante para eliminar los excesos de aceite.


Lo que buscamos es un rebozado crujiente, que se perciba bien en boca, a la vez que una carne jugosa, que no se nos pase (mejor que se quede levemente sonrosada).



Por otro lado nos ponemos con la salsa, de elaboración igual de sencilla, o incluso más. Cucharada y media de cada una de las mostazas, dos cucharadas de la miel de palma (quizá más si es de otro tipo) y media cucharada de salsa de soja; emulsionamos hasta que queda una mezcla suelta.


Y ya sólo queda presentar y disfrutar; un plato para niños y mayores.




martes, 8 de marzo de 2016

BARRA ATLANTICA : Esa taberna gallega que se moderniza en Madrid



Todo surgió en Santiago de Compostela. Barra Atlántica echó a andar sobre la base del producto.

Pero un día alguien pensó que ese concepto, moderno y de calidad, se podía exportar. Y qué mejor sitio que Madrid, en uno de los barrios donde se están haciendo las cosas bien : Chueca.


Tras sus puertas de madera, con sensación de taberna marinera, te adentras en un espacio bien concebido, con decoración alegre y luminosa, con una primera zona de barra donde poder tapear de pie y sin reservar, posibilidad de comer en taburete y una mesa corrida, donde compartir buena gastronomía. Se puede reservar, pero se ha de tener en cuenta que tanto la comida como la cena se trabaja a dos turnos, y el total de sillas son 12; en la parte de abajo queda un último espacio, donde se puede rematar la sobremesa.


La carta no es amplia, pero bien elegida, toda basada en marisco y pescados con elaboraciones sencillas y precisas. Y siempre desde el punto de vista de lo que cada día marque el mercado.


Pero lo que degustamos, y recomiendo, es la opción de reserva, donde puedes disfrutar el "Menú dame de comer", a razón de 25 € (vinos y postres aparte, además de aperitivos adicionales), lo cual al final te puede llevar a unos 40 € por comensal (con algún postre a compartir y una botella de vino por cada dos personas), una gran RCP.


Así arrancamos con unas zamburiñas al estilo gallego (fuera del menú, y a modo de aperitivo), para continuar con un juego de moluscos, de alta calidad y acertada elaboración : mejillones, navajas y berberechos. Ya estaba seleccionado el vino, un buen godello, dentro de una carta basada en ribeiros, albariños, godellos y mencías, todos aromáticos y con buena acidez para maridar de forma adecuada.


Seguimos con un tiradito de chicharro, con un perfecto equilibrio entre lo cítrico y lo picante; un plato de muy buen nivel.


Sorprendente la empanada, servida de forma individual. Crujiente, sabrosa, deliciosa. El pescado va cambiando, según lo que el mercado aconseja.


Y el menú se remata con el pescado del día; en este caso, una merluza que me sorprendió, gracias a un perfecto punto de cocina, y una elaboración sencilla, pero perfecta. Para mí, el mejor plato.

Nos habíamos quedado bien, pero como nos habían recomendado el pulpo a la parrilla, pedimos una ración para los 4 que allí compartíamos mesa. Cocción en su punto; las patatas, maravillosas.


El servicio muy bueno, profesional pero a la vez divertido, con buenas explicaciones de los platos y una atención eficiente.


Unos sorprendentes gajos de manzana almibarados y rematados en lima, corrían a cuenta del menú; a ello le sumamos un postre a compartir, pleno de matices y sabores.


En definitiva, les auguro un muy buen futuro.....

Barra Atlántica
Gravina, 17
Madrid
madrid@barratlantica.com
619.15.57.94