Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



domingo, 9 de septiembre de 2018

#SierraGourmet : MONTIA, una estrella por el Guadarrama



Está claro que el título no deja de ser un juego de palabras, ya que supongo que sabreis que Montia es a día de hoy el único Estrella Michelín de la Sierra de Guadarrama (¡ojo!, El Invernadero ya no esta en Collado Mediano). Pero no es sólo por eso, sino por el gusto por el producto de cercanía, de pequeños productores, siempre de temporada, la recolección propia, incluso en lo que respecta a los vinos, trabajando productos naturales y ecológicos, biodinámicos y poco convencionales en alguna ocasion. Sin duda, dejarse llevar con el maridaje de vinos es la forma de redondear la experiencia, en busca de la armonía perfecta (desde el adecuado emparejamiento o el contraste equilibrado).


La ubicación, en una zona tranquila cercana al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, evita el exceso de paso turistico, y así mantenerse un poco al margen del bullicio, como su propia idiosincrasia marca. Espacio reducido, para un máximo de no más de 25 comensales, con acogedora decoración, sencilla y agradable, donde lo importante es centrarse en lo que te llega en el plato (aunque no siempre lo es literalmente, con muchas presentaciones sobre piedra).





Trato acorde a la Estrella de la guía francesa, con una atención excelente, con perfecta explicación de los platos (cada uno de ellos por quien lo prepara o monta, con lo que tratas con todo el equipo), y siempre dispuestos a cualquier aclaración, lo cual se puede extrapolar a los deliciosos vinos que se disfrutan.


Existen 3 opciones de menú, el corto (50 € + 28 € si se elige maridaje de vinos, que se compone de 5 aperitivos, 4 platos, degustación de quesos y un postre, IVA incluido y sin contemplar las bebidas, aunque sí el agua y pan artesano, realmente rico), el largo (que se amplía en 2 aperitivos, un plato y un postre, subiendo a 65 € + 32 € del maridaje de vinos) y el XL (con un plato más, en concreto Callos a la madrileña, que sube a 70 € y el maridaje (un vino más) a 35 €). Creo que lo acertado para la hora de la comida es el menú largo (de cena, casi mejor el corto), y es lo que nos aconsejó Dani y así elegimos, pero finalmente nos envalentonamos (se puede decidir al final) con el XL, y creo que ahí llegamos al límite, y he de decir que los callos, aunque lo consideran uno de sus platos de referencia, no me terminaron de convencer, si bien es un guiso de horas, de sabor muy concentrado y alta potencia; quizá en invierno tendría otra opinión, así que me lo dejo marcado en la agenda.

Los platos del menú varían continuamente (a veces de un día para otro), ya que dependen de la temporada, de la disponibilidad de producto e, incluso, de las condiciones climatológicas. Pero entremos en materia con lo disfrutado :


Junto a una cerveza artesana de grifo, y por supuesto madrileña, se arranca con los 4 primeros aperitivos : sensacional mantequilla de queso de leche de cabra La Cabezuela con toque de sal en escamas, Bollito de panceta ahumada, crema de plátano y cilantro (que se fusiona en boca), Consomé gelificado de jamón y gamba con espuma de champiñón silvestre (quizá el plato que menos me impactó, no por eso malo) y sabrosa Croqueta de patata y pulpo.



Ya con un excelente riesling, Zellberg 2012 de Julian Meyer, entramos en el primer plato principal, una fresca y sorprendente ensalada de Remolacha aliñada, mozzarella en crema de queso de cabra, pimiento y aceituna verde (empezaba el espectáculo). Sublime el siguiente y seguido aperitivo, a modo de interludio entre platos, ni mas ni menos que Ostra en blanco, con ajo, sauco y piñones.



Otro espectacular plato vino a continuación, del que me habría comido varios más, Filete de trucha ahumada (allí mismo, claro), picada de almendra y berro y zanahoria helada en escabeche. Mientras alucinábamos con una copa de una de las únicas 65 botellas de Mariblanca 2017 (uva raramente empleada) de la zamorana Microbodega del Alumbro (vino artesano sin filtrar), llegaba otro interludio, magistral aperitivo de bocado, Tosta de queso y champiñón.




Curioso el tinto joven semiespumoso, con punto carbónico y levaduras autóctonas, y sin sulfitos añadidos, de la bodega francesa de Jean Christophe Garnier, Les Clavières 2017. Buen acompañante de una rica crema de bacalao, garbanzo verde (deliciosos, la primera vez que los probaba), ibérico y hoja de chenopodium.



De ahí, un salto hacia lo carnivoro : deliciosa Carrilera con berenjena ahumada y kale, muy bien maridada con la potencia y equilibrio de un vino de Gredos, El Berraco 2008, de Dani Ramos. Un nuevo y rico interludio, nos permitía terminar la copa de vino, en este caso un Blini de hígado de pato, vino tinto y cantueso, sobre una "boscosa" presentación.




Y llegaba el otro plato de carne, con un punto perfecto y pleno de sabor, un Cuchifrito ibérico con chutney de ciruela y nabo, secundado de forma curiosa con un tinto con recuerdos a Jérez : Jaramago Florido 2013, de la catalana bodega La Gutina.



Con esto terminaban los platos del Menú Largo, y dábamos ese "erróneo" salto al XL y los Callos a la madrileña, lo cual permitió disfrutar un sabroso vino granadino como el Jaral 2014, de Purulio.



El dulce toque del Micmac 2017 conquense (Josep Roca se ha fijado en este vino), ajeno a toda industrialización, nos adentraba en la degustación de Quesos, cada uno con su acompañamiento, de máxima potencia : Requesón de Torremocha de Jarama, dos de oveja con distintos puntos de curación (uno de Embrujo de la Sierra y el otro de Peñarrubias) y muy serranos, dos de La Cabezuela (de cabra potente y de oveja madurado en cerveza) y un oveja ultramadurado (y picante) de la zona de Miraflores de la Sierra.



Excepcional el siguiente vino, también de postre, La Cosa 2016, con diferente presentación y de los de empezar y no saber cuándo acabar; el último vino, con su punto dulce agradable, el Dolc 2014 de Los Comuns. Son los que nos permitieron rematar la comida con los postres : Cous cous de brócoli y cilantro (saliendo del dulzor clásico), Pino boletus y chocolate,  y Setas y azahar. No podía ser de otra manera que los postres fueran peculiares, sin duda. Así como cafetera por mesa y tipo de café.






Pues bien, creo que entre fotos y descripción queda claro el apelativo #SierraGourmet y a más de uno supongo que se le estará cayendo la baba......así que no dudeis en visitarlo.


Montia
C/ Calvario, 4
28200 San Lorenzo de El Escorial (Madrid)
911336988

lunes, 27 de agosto de 2018

Tartar de atún y codium, sobre trempó




Si bien ya he publicado alguna receta de tartar de atún, esta vez le doy una vuelta por dos motivos : la incorporación de alga codium (que nos dará un punto de mar espectacular) y el presentarlo sobre trempó (es lo que tiene haber estado recientemente en Mallorca). Lo importante, como siempre, es la calidad del atún y darle un toque muy fresco al plato, y más cuando todavía nos quedan días de calor que disfrutar/sufrir.

INGREDIENTES (para 4 personas, en versión tapa)

Un lomito de atún de aleta amarilla (por supuesto, si es atún rojo salvaje de almadraba, mejor).
Salsa de soja.
Tabasco.
Salsa worcestershire (la que llamamos Perrins).
Jengibre fresco encurtido.
Vinagre de arroz.
Un tomate ibérico.
Media cebolleta, con su tallo verde.
Medio pimiento verde blanco.
Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
Sal rosa del Himalaya.
Vinagre de Cabernet.
Alcaparras.
Huevas de lumpo.
Alga codium (percebe de pobre).

RECETA

Lo primero es macerar el atún, durante unos 20 - 30 minutos, en salsa de soja con vinagre de arroz (en proporción de 4 a 1), un ligero toque de tabasco, un poco de salsa worcestershire y jengibre.




Una vez macerado, cortaremos el atún en trozos suficientemente grandes como para encontrarlos al comer. Mezclamos con codium picado (a gusto de cada uno), un toque crujiente y fresco que nos dará un poco de tallo verde de cebolleta bien picado, unas alcaparras picadas (nos dará el punto de encurtido) y un poco del caldo de la maceración.



Por otro lado, nos ponemos con el trempó : juntamos el tomate, la cebolleta y el pimiento, todo picado (no demasiado pequeño). Aliñamos con un poco de sal, gota de vinagre y alegre chorro de AOVE.



Ya sólo queda montar, en tapitas individuales. Con un molde cuadrado alto, pondremos en la base el trempó, para continuar con el tartar y culminar con las huevas de lumpo. Podremos colocar unas ramitas de codium de adorno.







martes, 21 de agosto de 2018

Dando un paseo por el Burgos más vermutero



Burgos es una agradable ciudad para visitar y conocer, y fantástica para el tapeo de calidad a muy buen precio. Pero recientemente me ha sorprendido como una ciudad recuperadora de una de nuestras mejores tradiciones gastronómicas, la del vermú, sea en el aperitivo o por la tarde (incluso por la noche), para disfrutar en buena compañía, ya que cualquier hora es buena.


Me voy a centrar en 4 locales, los que más me han gustado y sorprendido, cada uno por distintos motivos, haciendo un pequeño recorrido y una leve reseña, que espero que os guste y sirva de referencia para visitarlos, y más si os cuento que la RCP es excelente en todos los casos. Vamos a ello, y recordad que el vermú y el vino son primos hermanos :

1º Comienzo el recorrido en NORTE Gastrobar, a la espalda de la Catedral, uno de los puntos de referencia en Burgos junto a la Plaza Mayor. Con poco más de un año de vida, se ha convertido en un interesante local en la ciudad, desenfadado y con una decoracion bien concebida, a la vez que de marcada calidad en todo lo que preparan. Cocina de producto, con elaboraciones sencillas y modernas, muy encaminado al tapeo, raciones y platos fuera de lo tradicional; junto a una completa carta de vinos, tienen una buena selección de vermús, de distintos estilos y matices, pero me quedo con su vermú de grifo, artesano burgalés, servido de forma elegante, y que acompaña perfectamente sus aperitivos de carta.



Tras alguno de sus interesantes postres, uno ha de terminar con su ya reconocida coctelería, donde destaca el buen número de ginebras. El trato es de primera.


Plaza Huerto del Rey, 6 (La Flora)
09003 Burgos
662565763

2º Si te diriges a la calle de San Lorenzo, la antigüa calle de las 7 pescaderías, hoy una de las principales en lo que respecta al tapeo, y que termina en la Plaza Mayor, nos encontraremos con El Pez de San Lorenzo, una gastrotienda como se denominan, aunque yo prefiero el término de colmado, donde encuentras un laterío de primera (increíbles los espárragos que comimos), en su mayoría de producto cercano, buen queso y embutido, cervezas artesanas y diversos vinos, y un excelente vermú (de origen cántabro) que elaboran de forma diferente (con un ingrediente secreto) y un remate de hierbabuena.




Su origen es de 2013, y el concepto es alegre y sencillo, e incluso no sirven en platos (ni hay cubiertos), sino con papel de envolver de charcutería; recordad que no es un bar. Buena atención. En Burgos ya son varias las tiendas abiertas, y llegó a mis oídos que en breve podremos disfrutar en Madrid de una de ellas, y os aseguro que triunfará.


San Lorenzo, 31
09003 Burgos
653662129

3º Ahora sólo toca cruzar la calle y toparse con El Orfeón Taberna, donde encontrar, a día de hoy, 161 referencias de vermús, de aquí de allá, dulces y secos, más o menos amargos. Lo más complicado es decidirte.



Tapeo basado en el mundo de la gilda y el encurtido (expertos en "vinagrillos"), donde no hay que olvidarse del capataz (con navaja y mejillón) y el queso envuelto en cecina. Local de estilo clásico, de los que parece llevar allí toda la vida, llama realmente la atención y el trato es muy agradable.



San Lorenzo, 32
09003 Burgos
685543965

4º Y para terminar, el que quizá es el local revolucionario en lo que al vermú burgalés se refiere. Hablamos de un local refundado hace dos años como la Vermutería Victoria, de la mano de mi tocayo Fernando, con vermú de elaboración propia, realmente bueno y característico, y en una ubicación magnífica con vistas a la fachada principal de la Catedral.




Trabaja productos de gran calidad, tanto de la zona como de otras ubicaciones nacionales, y se ha convertido en una auténtica referencia dentro del tapeo de la ciudad; pero no sólo eso, ya que todos los días, a las 10 de la noche, se convierte en un sitio de máxima animación, con el himno de Burgos por bandera.



Plaza Rey San Fernando, 4
09003 Burgos
947115875

Como podeis ver, e incluso hay más alternativas, Burgos merece una visita, aunque no te guste el vermú.......pero si eres apasionado de esta bebida de nuestros aperitivos de siempre, todavía más. Y como ya he dicho antes, a un precio sensacional.

domingo, 15 de julio de 2018

Crema de colinabo, calabacín y patata



A mí el verano me suena a gazpachos, sopas frías y cremas templadas. En este caso vamos con una de las últimas, si bien se podría presentar en frío.

INGREDIENTES

Un calabacín.
Un colinabo.
Dos patatas.
Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Sal azul de Persia.
Pimienta negra de Madagascar.
Estragón picado.
Jengibre.

RECETA

Ciertamente se trata de una receta muy sencilla, ya que no consiste más que en cocer y batir fino.

Ponemos en cazuela el AOVE, donde doramos ligeramente los trozos de calabacín, colinabo y patata. Toque de sal y pimienta, al gusto, y cubrimos de agua, sin que rebose.


Añadimos una pizca de estragón y unos trozos de jengibre fresco (o en polvo, si no se tiene). Dejaremos cociendo a fuego medio (o medio - bajo) hasta que todo quede suficientemente blando para batir en condiciones.


Ya sólo queda batir, lo más fino posible. Podríamos presentar con unos croutons, y quizá espolvorear por encima un poco de cebollino picado fresco.