Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



sábado, 21 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Reyes Bilbao (mamma mía). Paletilla caramelizada.


Hoy vamos con una receta que ya publiqué en su día (es el plato del día de Reyes en casa de mis padres, desde casi siempre), pero no podía dejar pasar la oportunidad de repetirla, por distintas razones :


1º Por sencillez en la elaboración, una de las ideas de todas estas recetas. Quizá encontrar una pata o paletilla pueda ser algo más complicado, pero seguro que con otra pieza de cerdo, y calculando medidas por peso, se pueda resolver.
2º Porque está muy rica, y te permite guardar para varios días.
3º Porque la cocinera es la más grande, mi madre. Y además, mi padre, desde allá arriba, estaría orgulloso.


Recientemente, en Enero, cumplía 80 años, pero con espíritu de la mitad y, por fortuna, con buena salud. Gracias madre, por muchos motivos. Mucho más que orgulloso.


Ingredientes 

  • Paletilla de jamón de 6,700 kg. (en este caso), al que se le quita la corteza. Pedídselo a vuestro carnicero o charcutero de confianza.
  • Azúcar blanca.
  • Coñac (una botella). Se podría sustituir por otro destilado, y que cada uno comente los resultados.
  • Agua

Receta

Pongámonos manos a la obra con los fogones.



La clave está en las horas de horno (una hora por kilo). En una fuente de horno, con el fondo cubierto de agua, metemos a hornear (a unos 180º). Siempre atentos, se va añadiendo agua mezclada con cognac, según se consume el líquido.


Faltando una hora, más o menos, se rocía con coñac (el resto) y azúcar.





Presentamos en la propia fuente horno, si no tenemos una bandeja, plato o fuente grande, con su salsa. Para acompañar, además de la propia salsa que se ha producido, podemos emplear salsa de frambuesa (le da un punto muy rico) y purés de patata, de castaña y/o de manzana.

Habrá "peleas" por el caramelizado, os lo aseguro. Yo, como cortador oficial en mi casa, intento aquello de que "el que reparte, se lleva la mejor parte", pero resulta harto complicado 😋 . Y pensad en un buen vino que redondee el plato.


Como veis, muy sencillo, así que ¡manos a la obra!

viernes, 20 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Rafael Rincón. Fresón con vinagre y azúcar.



Hoy ya entramos en la sexta elaboración culinaria de este "reto". En esta ocasión nos llega la receta (muy, muy fácil, y perfecta para realizar con niños) de un buen amigo y gran gastrónomo, al frente de la publicación digital de EL TROTAMANTELES , Rafael Rincón (en Instagram @rafaelrinconjm ). Os voy a dejar el literal del texto que nos remite, para entender todo en su contexto.


"Te paso un receta familiar ... versionada por mí, clásica en estas fechas de campaña del fresón.

FRESÓN CON VINAGRE Y AZÚCAR

Estamos en plena temporada, alta, de fresón. Bien solo, si es bueno y maduro, solo con azúcar, con leche y azúcar, con chocolate fundido o en bombón, con nata, con chantilly, en rica macedonia invernal, en batido, en tartas (recuerdo con nostalgia biológica las de California 21 y 47), con zumo de naranja y, en este caso, con vinagre y azúcar.

En las casas de mi familia materna, donostiarra (San Sebastián) y alguna bilbaína, se preparaban generalmente así los fresones.

Mis recuerdos más antiguos, de niño, contemplan a las cocineras de mis tías abuelas y, por supuesto, en la de mis abuelos, cocinando en un santiamén este delicioso postre, que puede parecer paradójico, pero con un resultado exquisito.

El vinagre hace soltar su jugo (cuece asativamente, macera, como ceviche) a la fruta, que al mezclarse con el azúcar constituye un dulce y untuoso jarabe-sirope dulce y perfumado, muy agradable y apto para el consumo en todas las edades.

Les invito a probar; se sorprenderán positivamente y disfrutarán de lo lindo con su sabor y textura.

INGREDIENTES

La proporción generalmente es de :

- Por 1 KG. de fresones (200 gr. por barba), 
- 2 cucharadas soperas de vinagre (1 si es de Jerez, y no deben utilizar Módena balsámico).
- 8-9 cucharadas de azúcar, dependiendo de lo goloso que se sea. El vinagre y azúcar hacen un sirope dulce, a probar antes.


PREPARACIÓN

Limpiamos muy bien los fresones y los cortamos, troceamos, en cuatro.

Añadimos el azúcar y las cucharadas de vinagre, y vamos meneando de vez en cuando.

Dejamos macerar por lo menos una hora antes de servir. (Importante : antes de meter en frío, dejad macerar media hora a temperatura ambiente, no más de 30ºC)

OPCIÓN PERSONAL

A mí me gusta añadir, así lo hacía en mis tabernas, una infusión de cardamomo : 10 semillas rotas, media rama de canela y un chupito de ron dorado, para dos kilos y medio.

Verter la infusión en los fresones macerados con el vinagre y azúcar, mezclar bien y dejar reposar en nevera.

Hay algunos que le añaden un poco de pimienta blanca.

Le dará fuerza y un toque perfumado y exótico muy agradable."

Pues aquí teneis esta rica y sencilla receta, en la que yo añadiría que es importante el uso de un vinagre de calidad (no escatimeis en este punto). Y el toque de la infusión y la pimienta, creo que es un remate de lujo. Disfrutad y recordad que #TodoSaldráBien .

jueves, 19 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Nacho Garbayo. Lubina a la plancha sobre cama de tomate y aceituna, con aceite de albahaca



Lo mejor de haber emprendido este reto, sin mayores pretensiones que las de compartir recetas y hacer que el tiempo se os pase más rápido y agradable, es que se están apuntando amigos amateurs de la cocina, pero también profesionales de los fogones.

En este caso llega una receta de nivel, pero fácil de elaborar (y de pocos ingredientes, lo cual siempre facilita), de la mano de mi compañero de aventuras en los múltiples talleres de Gin Tonics maridados en su escuela, Nacho Garbayo (seguid su instagram, @suenosdecocina , y vereis unas recetas de primera). Hace unos años se lanzó a la aventura de la cocina, pero yendo más allá, a la enseñanza de la misma, en su escuela Sueños de Cocina. Hoy tenemos entre manos esta receta que sus buenos alumnos han practicado en uno de sus talleres, "Al llegar a casa", y que en este caso viene al pelo. Muchas gracias maestro.


Vamos con esta Lubina a la plancha sobre cama de tomate y aceituna, con aceite de albahaca.


INGREDIENTES


Para las lubinas, como tal :
4 lubinas de piscifactoría 400-600 gr. en lomos con piel.
Sal marina.
Aceite de oliva virgen extra. Recordad lo bueno que es nuestro AOVE.

Para la cama de tomate y aceituna : 
2 tomates de temporada o rama.
16-20 aceitunas Kalamata.
Sal marina.
Aceite de oliva virgen extra.

Para el aceite de albahaca : 
20-30 hojas grandes de albahaca.
100 ml de aceite de oliva virgen extra, variedad Arbequina.

RECETA

Empezamos por elaborar el aceite de albahaca. Para lo cual, en primer lugar, escaldaremos las hojas de albahaca en agua hirviendo durante 10 segundos y se enfrian rápidamente en agua con hielo. Escurrir muy bien se hace imprescindible.
Introducir en un vaso de batidora con el aceite y triturar muy bien. Reservamos.

Para la cama de tomate y aceituna, habrá que pelar los tomates y cortar en dados de 1 cm.
Deshuesaremos las aceitunas y cortamos en cuatro gajos cada una.
Calentamos una sartén a fuego fuerte. Cuando esté a temperatura alta, saltear el tomate y las aceitunas con un par de cucharadas de AOVE durante 2-3 minutos, pero que no se deshaga el tomate. Retiramos del fuego y se rectifica de sal, según se precise.

En este momento vamos con lo principal, la lubina. Pincelamos los lomos con aceite y asamos en sartén o plancha muy caliente a fuego muy fuerte. Empezad por el lado de la carne y mantened hasta que el lomo haya blanqueado en dos terceras partes de su altura. Daremos la vuelta y mantenemos sobre la piel el mismo tiempo. Para evitar que el lomo se arquee, apoyad, sin aplastar, una pala sobre el filete. Una vez esté, retirar del fuego y rectificar de sal, a gusto.

PRESENTACION 

Hacemos una base con el salteado de tomate y aceituna. Sobre el mismo, dispondremos la lubina dando volumen. Se salsea con el aceite de albahaca.
Terminaremos el plato con unas hojas de albahaca fresca.



Como podeis ver, un resultado sensacional con una elaboración fácil para casi cualquiera, así que sólo queda disfrutarlo. Y si es con un poco de vino blanco canario, por ejemplo, perfecto.

miércoles, 18 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Laura García Rodríguez. Torrijas



Se acerca la Semana Santa que, por desgracia, este año no podremos disfrutar (en condiciones). Pero habrá que meterse un poco en faena, a pesar de los contratiempos, que para eso somos españoles, y de espíritu positivo.

Pues toca una receta, quizá la más acorde, con tan señaladas fechas. Elaboradas de la forma tradicional, unas ricas Torrijas. Y me hace especial ilusión, y estar realmente contento, que sea mi hija menor, Laura, la cocinera / repostera en esta ocasión.


INGREDIENTES

Barra de pan de torrijas.
Un litro de leche (en este caso semidesnatada).
Canela en rama.
Canela molida.
Azúcar (blanca).
Piel de naranja y piel de limón.
Aceite para freir (si es de oliva, seguro estarán más ricas).
Un par de huevos.

RECETA

Empezaremos por cocer la leche, hasta que hierva, en la que habremos incorporado dos ramas de canela, la piel de los cítricos (me gusta una buena cantidad) y tres cucharadas de azúcar.

Dejaremos que se enfríe la leche, y entonces pondremos en remojo el pan, cortado en rodajas de un dedo de grosor, más o menos. Debe quedar jugoso, pero sin romperse.

El pan mojado lo pasaremos por huevo batido, para freir en el aceite, bien caliente, vuelta y vuelta, sin mantener más allá de unos segundos por cada lado, máximo un minuto. Las torrijas las iremos sacando a una fuente con papel de cocina, para que escurran y suelten el exceso de aceite. En función de la cantidad de torrijas, y según vayamos viendo el aceite, es recomendable ir cambiándolo.


Presentamos en una fuente, y espolvoreamos azúcar y un poco de canela. También podría ser con miel o con sirope de arce, pero aquí queda a gusto del consumidor.


Ya sólo queda degustarlas...pero poco a poco, que os veo muy golosos. Perfectas de desayuno, postre o a media tarde...o sea, cualquier momento es bueno.

martes, 17 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Abel de las Heras. Aceitadas de Zamora.



Bueno, por ahora vamos a receta por día. Ya veremos hasta dónde llegamos con la ayuda de todos nuestros amigos "chefs" (aunque prefiero lo nuestro, "cocineros").

La de hoy me resulta especialmente interesante y gustosa de publicar, ya que es perfecta para elaborar con niños (que hoy están en casa, y hay que buscarles entretenimientos), y en las fotos vereis al propio Abel con sus peques. Además se trata de una receta de esa preciosa ciudad de arte románico que es Zamora, y relacionada con la Semana Santa que este año no se podrá celebrar. Y, por último, muy de agradecer porque nos la manda (y es probable que no sea la última) un profesional de los fogones, como Abel de las Heras, al frente de ese sensacional local zamorano que es Wine Bistró; y receta facilita, para que podais meteros todos en materia. Gracias amigo, seguro que hasta en estos momentos no pierdes la sonrisa.


Aceitadas, un postre típico zamorano de Semana Santa.

INGREDIENTES 1 litro de aceite de oliva virgen extra (no vale escatimar en este aspecto pues cuanto mejor sea el aceite, mejor será el resultado). 6 huevos. Un kg de azúcar. Ya preguntaremos a Abel si podría ser moreno; por ahora, blanco. 2 kg y ¼ de harina (si es tradicional zamorana, también mejor que mejor). Un bote de esencia de anís y, si es menester, levadura. RECETA

¿Cómo elaborar este manjar? Te atendemos Abel. En primer lugar, se coge un recipiente y se mezclan el aceite, el azúcar y la harina, con la levadura y los huevos (batidos), que se han de añadir despacio y con tiento. La esencia de anís se añade a gusto personal (pero es parte de la gracia de este plato).


Lo siguiente, si no se amasa con mezcladora / amasadora (como ocurrirá en muchas de las casas), se debe dejar en reposo, que siempre las cosas con calma en la cocina quedan mejor. En torno a media hora de descanso puede ser lo idóneo para después continuar.


Esta masa que hemos realizado no es compacta, y ahora es el momento de apretar el enjambre a mano y confeccionar las bolitas o bolas (aquí la medida es la de la mano), para de ahí colocar en la bandeja para que el horno pueda finalizar con el trabajo. Pero no sin antes "pintar" o untar con huevo la superficie, haciendo con un cuchillo la señal de la cruz en la bola, para que ésta se abra un poco y quede con esa forma tan característica de las aceitadas.




El horno debe estar entre 190ºC y 200ºC, y hay que echarle un ojo a cada poco, no vayamos a echar por tierra todo el trabajo anterior. En un lapso de tiempo de un cuarto de hora a veinticinco minutos, en función de lo grande que hayamos dejado la aceitada, estará lista. Tras enfriarse ya se podrá degustar...disfrutar.

¿Y bien?...estais tardando en poneros en materia con vuestras criaturas.