Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



viernes, 27 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Pilar Laguna. Carrilleras de carne.



Para mí el número trece nunca ha sido algo negativo, es más, posiblemente lo considero un número de buena suerte. Pues vamos con la receta del Viernes, la 13, que no es Viernes 13, pero da su juego.

Va surtiendo efecto la idea, y ya van llegando recetas de familia de amigos o compañeros, por ejemplo. En este caso, hermana de mi compañera de trabajo, Cristina (que ya nos dejó su receta de patatas a la riojana) : Pilar, muchas gracias. Y si son unas carrilleras, pues mucho mejor.

INGREDIENTES

Carrilleras (de cerdo o ternera). En este caso de cerdo (pero que sea ibérico). La cantidad depende de los comensales y teniendo en cuenta que merman mucho.
Una Cebolla.
3 Zanahorias grandes.
Ajo, laurel, pimienta en grano, sal.
Vino tinto (recordad que cuanto mejor sea su calidad, más rico quedará). Más o menos medio litro por cada 6 carrilleras.
Aceite de oliva virgen extra, del rico.

RECETA

Primero, salpimentamos la carne, y en la olla la pasaremos por aceite para sellarla, y que guarde sus jugos. 

La retiramos, y en ese mismo aceite se sofríe la cebolla (puede ser entera), con un par de ajos “chafados”, unos granos de pimienta negra, hoja de laurel y las zanahorias peladas y cortadas. Cuando esto está listo, añadimos la carne y el vino (con alegría).

Una vez se haya evaporado el alcohol, cerramos la olla exprés, y en 10/12 minutos está listo. Aquí es cuando introduzco mi toque, y es aconsejar a elaborar en cazuela u olla tradicional, dejando tiempo suficiente para que quede en punto y jugosas; además, no quedaría mal un toque de caldo de carne.

Llega el momento de ligar bien la salsa, parte esencial de la receta. Se retira la carne para poder pasar por la batidora las verduras y que esa salsa quede “con fundamento”. Y debe tener ese brillo que nos llama a meter el tenedor.

Nos cuenta Pilar que suele acompañarlo de arroz basmati, cocido y pasado por aceite con comino en grano. Perfecto, pero también podemos optar por un puré de patata casero o unas ricas patatas fritas; la cuestión es aportar hidrato de carbono para hacer que la receta sea completa.

En esta ocasión, hemos de buscar un vino tinto con cuerpo, que acompañe y maride adecuadamente...y así disfrutar el doble.

jueves, 26 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Pilar González. Gyozas caseras



Voy perdiendo la noción de los días (no sé si es bueno o malo), con lo que la propia guía del blog me da referencias, así que en el duodécimo día "alarmados", aquí llega la receta nº 12. Reminiscencias asiáticas, pero con recuerdos de nuestras empanadillas de toda la vida 😝. Y de elaboración muy sencilla.

En esta ocasión llega de la mano de una compañera (y amiga) bloguera, Pilar González ( en Instagram @lcpadawan ). Siempre divertida (no teneis más que seguir su "diario" de estas jornadas en Facebook, una vez la tórtola la despierta), arrancó con su blog de recetas, La cocina de Padawan, un par de meses antes que el mío. Apasionada de la cocina y de una buena copa de vino, en esto seamos realmente parecidos, es de disfrutar con amigos, eso que ahora estamos todos echando de menos.


Nunca he hecho gyozas, pero a la vista de la receta, he de animarme, y seguro que todos vosotros, también. Y creo que para los niños puede ser una buena opción. Vamos al lío.

INGREDIENTES (para unas 20 obleas / gyozas)

200 gr. de harina (mejor de repostería). Aquí sugiero ir experimentando con harinas de distintos tipos, para dar juego.
Agua (caliente).
Sal.
Relleno (al gusto).

RECETA

Para la masa, usamos la harina, 100 ml. de agua calentita y media cucharadita de sal disuelta en el agua. Amasaremos bien hasta que quede bien lisa, y se deja reposar tapada con papel film, una hora más o menos, para que relaje. 

Cuando pasa ese tiempo, se le da un amasado ligero y se porciona, que salgan piezas iguales. Lo mejor es hacer como un churro y cortar. Se estiran, poniendo en la encimera almidón de maíz (para que no se peguen), de forma circular, y si quieres que queden perfectas las cortas con un aro o molde redondo que tengas; las vas poniendo unas encima de otras para que no se sequen. Con eso salen unas 20 obleas (para mayor cantidad, no hay más que recalcular ingredientes), dependiendo del tamaño. 


Y el relleno es al gusto. Las presentadas en las fotos llevan carne picada de cerdo y ternera (con 200 gr totales bastaría en este caso), jengibre fresco y ajo, los dos bien machacados, un chorrito de aceite de sésamo, cebolla picadísima, sal, una cucharada de salsa de soja y un poquito de Maizena para que empaste. Se mezcla todo muy bien y, por último, col china o, en su defecto, lechuga iceberg, también muy picada.

Para rellenarlas, se pone en medio un poco del relleno con una cucharita, se humedece la mitad de la oblea y se une a la otra mitad dando la forma que se quiera. Aquí entra en juego en la imaginación de cada uno.

Sólo queda la forma de cocinarlas, y en esto Pilar nos ofrece 3 alternativas :
Una, fritas, sin mayor complicación, al estilo empanadilla (pero no de Móstoles). No son las que más le gustan, pero también quedan ricas. 
Otra, al vapor, durante 7 - 8 minutos, con la vaporera tapada. Aquí el problema es que hace falta tener vaporera 😆, claro. 
Y la última, en sartén al vapor, untando con un poco aceite el fondo, se colocan para que se dore un poco el culillo, y se añade un poco de agua con Maizena disuelta, pero no mucha, tapando y unos 7 - 8 minutos tapadas; de esta forma se hacen perfectas y el fondo queda con un crujiente delicioso. Son las que más gustan a Pilar, y nos recomienda.


Y la salsa de soja, perfecto para remojar un poco.

Pues ya estoy pensando en posibles rellenos, y hasta en la forma de las gyozas. De verduras, con pescado o distintas carnes, o incluso dulces (con toques de chocolate y sal, por ejemplo)...y así podemos tomar vino de todo tipo, e incluso un vermú, ¿verdad Pilar?

miércoles, 25 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : David de Andrés. Pastel de calabacín con queso gratinado



Hoy nos encontramos, la undécima, con otra receta, en este caso de las de hacer con y para niños, de forma saludable. Una cena equilibrada.

Nos la acerca David de Andrés, propietario de uno de los principales restaurantes de Moralzarzal, quizá el mejor por calidad de producto, como es Huerta 33, una verdadera referencia #SierraGourmet, y sobre el que ya os hablé en el blog. Un lujo en pescados y marisco (sólo de primera categoría), buenas carnes y ricos arroces, siempre acompañados de vinos que dan la talla. Aprovecho para recomendarlo.


Vamos a entrar de lleno con la receta de este pastel.

INGREDIENTES

3 calabacines hermosos.
2 cebollas grandes.
Sal.
Pimienta en grano, molida al momento.
4 huevos.
250 ml de nata líquida.
Orégano al gusto, que si es fresco, mejor.
50 ml de leche entera.
Queso rallado (el tipo que más os guste).
Aceite.

RECETA

Cortamos las cebollas y los calabacines en juliana, y pochamos por separado; importante hacerlo así porque el calabacín suelta mucho agua y requiere de más tiempo (un buen truco a tener en cuenta). En cada caso, añadiremos sal,  pimienta negra y orégano, al gusto.


Cuando estén bien reducidos los dos pochados, se mezclan en un colador grande, para que escurran el líquido acumulado.

Por otro lado, batimos los huevos, y añadimos la nata, la leche y una pizca de sal.


Ya mezclados el calabacín y la cebolla, todo bien escurrido, introducimos junto con el resto en un molde apto para el horno, añadiendo por encima el queso rallado (podría hacerse a mitad de cocción); metemos en el horno a 190 grados, durante 30 minutos, aunque dependiendo del horno podrá pedir más o menos tiempo (no es recomendable abrir el horno, sólo ir mirando desde fuera que se quede dorado y gratinado el queso).




Para presentar en mesa, podríamos buscar varias formulas, con alguna salsa de queso ligera, una bechamel con un toque trufado o sencillamente solo.


Y como sé que David es buen aficionado al vino, como yo, se me ocurre acompañar con una garnacha de crianza media de la Comunidad de Madrid.

martes, 24 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Juanan Manresa. Sopa Thai de calabaza y pollo



Me había propuesto llegar a 10 recetas, y aquí estamos (una por día). Pero es que esta semana ya la tengo casi completa con otras varias.

Hoy nos acerca una receta asiática, que nos permite viajar (con la imaginación), de toque picante, uno de mis primos, a veces "primate", de los de las risas, el sarcasmo y la ironía (o sea, muy de mi cuerda). Juanan, muchas gracias por la aportación, y que no nos falte el humor.


A la tarea con esta Sopa Thai de calabaza y pollo.

INGREDIENTES

Un pollo pequeño (podría ser un picantón o coquelet si es sólo para dos, o incluso uno, y recalcular el resto).
Una calabaza tipo cacahuete (butternut squash).
Una cucharada grande de pasta de curry rojo tailandés.
Un manojo de cilantro.
Un bote de leche de coco (500 ml).
Agua.
Sal.
Arroz (a preparar con un poco de aceite y sal).
Lima.

RECETA

Empezamos por meter en una olla, suficientemente grande, el pollo entero, la calabaza, pelada y cortada en trozos, y la mitad del manojo de cilantro. Se añade toda la leche de coco, junto con un litro de agua; probablemente no cubra el pollo en su totalidad, pero no os preocupeis, ya que no pasa nada. Vamos poniendo a fuego no demasiado alto.

Seguiremos añadiendo la cucharada de pasta de curry rojo tailandés (¡ojo!, pica bastante, así que podeis disminuir la cantidad, si no lo aguantarais). Cuando empiece a hervir, tapamos la olla, dejando cocer durante hora y cuarto, más o menos, a fuego medio; revisamos de vez en cuando, para ver cómo va.

Cuando haya terminado, rectificamos de sal, viendo el punto a gusto de cada cual.

Para presentar, sacamos el pollo y lo troceamos en piezas grandes, para repartir por persona, y lo colocamos en una fuente honda, echando la sopa por encima.


Podemos aplastar con un tenedor parte de la calabaza para que la sopa tenga más textura. Rematamos con el resto de cilantro, picado, por encima. Acompañamos con con un bol de arroz y lima, que también se podrá exprimir sobre la sopa.

Sin duda, una muy interesante receta, que no deja de ser de sencilla elaboración. A modo de aportación personal, se me ocurre darle un toque de pimienta en la sopa, y también el poder pasar por batidora la sopa, si deseamos que quede más al estilo crema (aunque se saldría del concepto del plato).

lunes, 23 de marzo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : María Bilbao. "Pizzas" con base de berenjena



Y seguimos con una receta perfecta para niños (por poder elaborar con ellos y por ser un sustitutivo saludable de las pizzas industriales). Vamos por la novena, y no sinfonía de Beethoven.

Nos la hace llegar mi prima María, y me cuenta que la elabora junto a Carmen, su pizpireta hija. Surgió como fórmula para que comiese verdura, y ésta es una buena forma de "camuflarla", a través de un concepto que a todos los niños encanta, como el mundo de la pasta, y en concreto la pizza. Tomad nota, y ahora es buen momento para ser imaginativos.

Gracias María, seguro que a muchos padres les servirá.

INGREDIENTES

Dos berenjenas (que sean anchas).
Huevos.
Harina. (Se me ocurre que sea de maíz).
Pan rallado.
Jamón cocido. (Sustituible por jamón serrano o, en plan lujo, cecina).
Tomate frito. (Ahora que hay tiempo, preparad vuestro propio y casero tomate frito).
Queso para gratinar, por ejemplo, Emmental. (Aquí depende de la potencia que le quiera dar cada uno).
Sal.
Se necesitará papel de horno.

RECETA

Empezamos por cortar las berenjenas a lo largo, ya que serán las bases. Daremos punto de sal, y rebozamos con harina, huevo (batido) y pan rallado.

Habremos encendido el horno unos 5 minutos antes, a unos 200ºC. Colocaremos, sobre papel de horno en la rejilla, las berenjenas para que se hagan, durante unos 10 - 15 minutos (en función del grosor al que hayamos cortado las mismas). Las sacamos.

Montamos las "pizzas". Extendemos por encima el tomate frito, sobre el que irá queso, loncha de jamón y otra vez queso. De nuevo al horno, durante 10 minutos (manteniendo temperatura anterior), y durante los últimos 5 gratinaremos.


Si a los niños les gusta, o es sólo para mayores, un toque de oregano remataría perfecto, junto con un chorrito ligero de buen aceite.

Más fácil imposible...¡a cocinar!