Hay que aprovechar cada instante







La vida es disfrute, y para mí, uno de los mayores disfrutes de la vida,



además de mi familia y mis amigos, es un buen vino con unos ricos manjares,



y en un lugar difícil de olvidar. A partir de ahora, intentaré aportar recetas,



notas sobre buenos vinos (de aquí y de allá), Gin Tonics, interesantes hospedajes,



opciones de hostelería y lugares para visitar........con sus enlaces y



lo que todos querais opinar y aportar.........



lunes, 11 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Carolina González (mi suegra). Tumbet mallorquín


Tras descanso dominical, y ya tocando a su fin el "reto", vamos con la receta 57, volviendo a mostrar una que publiqué hace casi 8 años.

Es una receta que me trae muy buenos recuerdos, ya que la aprendí de Carolina, mi suegra, una buena cocinera, sobre todo de ciertos platos, y muy buena gente, que por allá arriba estará cuidando de nosotros. Entre estos cocinados, recuerdo el que denominaba "el plato mallorquín", lo que se conoce como Tumbet (o tombet), y al que he aportado una serie de retoques muy a mi estilo.


En pocas líneas, y como de un paseo fotográfico se tratase, voy a mostrároslo.




Primero hacemos la salsa de tomate : En buen aceite de oliva virgen extra, pochamos puerro, cebolleta y dos dientes de ajo. Habremos pelado unos tomates (en rama), escaldados o no, y picamos; añadimos, junto con una pizca de azúcar (aunque no imprescindible), sal del Himalaya y pimienta de Jamaica. Empezamos a remover. Un poco de albahaca y hoja de laurel. Fuego lento hasta conseguir una salsa semiespesa; retiramos el laurel. En batidora, los ajos y un poco de la salsa, y lo volvemos a añadir. Dejamos reposar.








Por otro lado, nos ponemos con las verduras. Vamos friendo por separado, con toquecito de sal del Himalaya, y retirando el aceite sobrante con papel de cocina, y así aligerar el plato. Dispondremos en cazuela de barro, según las vayamos teniendo. 



Primero la berenjena en rodajas y enharinada; después las patatas, con leve toque de pimienta blanca; seguimos con los pimientos (verde y rojo); para terminar con tiras de calabacín. Entre medias de cada capa, un poco de salsa de tomate.





Coronamos con unos trigueros marcados en sartén, y todo al horno, unos 10 - 15 minutos a 170°.



Al sacar y presentar en mesa, podemos colocar unos trocitos de presa, pasados por la plancha. Rectificamos de sal si hace falta, y a disfrutar.........



Para finalizar, pues claro, hay que pensar en el vino. Como el plato viene de Mallorca, que mejor que un vino de aquellas tierras, y no puedo dejar de pensar en el fabuloso 4Kilos.



sábado, 9 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Lucía Rodríguez. Mantecado de Avilés.



Y ya son 8 semanas, esto es, 56 recetas. Veremos si somos capaces de prolongar mucho más en el tiempo, pero yo ya me siento más que satisfecho con lo alcanzado en el "reto".

Para este sábado, la receta nos la acerca una de mis primas pequeñas (y somos muchos de familia, os lo aseguro), pero que ya no es una niña, siempre risueña y de buen rollo : Lucía, alias Lucky. Seguro que a través de su hobby artístico, la pintura, podría deleitarnos con un cuadro de este plato. Muchas gracia prima.


Antes de nada, comencemos con el literal del origen de la receta : "Aprendí esta receta hace varios años, de mano de un amigo asturiano cuya madre la hacía muy a menudo para desayunar. Es un “bizcocho” fácil, a la vez que exquisito, con un sabor a tradición (y mantequilla), de los que ya casi no quedan. Por supuesto, como en todas las recetas, cuanta mayor calidad tengan los ingredientes, mayor y mejor sabor tendrá". 

INGREDIENTES

4 huevos (a temperatura ambiente). Interesante dato (los huevos, fuera de la nevera, mejor).
Harina de trigo.
Mantequilla.
Azúcar.

RECETA

Pesaremos los huevos, con cáscara, y preparamos esa misma cantidad de harina, azúcar y mantequilla. 


Precalentamos el horno a 180°. Derretiremos un poco la mantequilla en el microondas, para reservarla.

Batimos los huevos con el azúcar, hasta que queden integrados. Añadiremos la mantequilla, y batir todo, mejor con batidora, para que no queden grumos.


Tamizamos la harina, e incorporaremos a la mezcla poco a poco, hasta que veamos que está todo bien mezclado e integrado.



Toca engrasar un poco el molde y verter la mezcla. Es mejor utilizar un molde grande, porque bajito queda más resultón y jugoso el bizcocho o mantecado.


Introduciremos en el horno, para cocer durante aproximadamente 50 minutos (con calor arriba y abajo), hasta que pinchemos con un palillo y salga limpio.

Dejamos enfriar antes de desmoldar, y a disfrutar. Bueno en el desayuno, pero también de postre con un poco de nata o de helado.


Si no es en el desayuno, un poco de vino dulce de postre, no quedaría mal.



viernes, 8 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Fernando Syrah. Lubina gallega al horno.



Pues sí, era normal que empezara a decaer el ritmo de recetas recibidas, y esperemos que signifique que podremos empezar a normalizar pronto. Esta receta 55 es de un servidor (veréis que unas veces con mi apellido ficticio, Syrah, y otras con el real, García), que repito, aunque todavía quedan algunas por publicar (y las que puedan seguir llegando).


Vamos con receta de las de comer bien, sano y de muy fácil elaboración, basada en producto, y perfecta para este fin de semana en el que entramos.

Esta receta la preparé con unas lubinas espectaculares, remitidas desde Galicia, tierra de buen comer, pero está claro que vale con producto más humilde, pero que siempre esté fresco y con el tamaño adecuado, para trabajarlo correctamente en el horno.

INGREDIENTES (para 4 personas)

Un par de lubinas, pesando en total un Kilo trescientos gramos, más o menos. Frescas y gallegas, de primer nivel.
Una patata grande (o incluso dos).
Media cebolla (no muy grande).
Apio.
Puerro.
Dos dientes de ajo.
Hojas de salvia.
Romero fresco (en rama).
Pimienta de Jamaica.
Sal gorda ibicenca.
Zumo de limón.
Aceite de oliva virgen extra (muy intenso).

RECETA

Lo primero es que las lubinas estén enteras, pero descamadas y limpias de tripas (el pescadero lo tiene claro, con decirle que van al horno).

Pelamos y cortamos las patatas en rodajas que no sean finas. Se podrían hornear un poco antes del pescado, pero yo prefiero darlas 7 - 8 minutos de microondas, con un chorrito ligero de aceite, y pizca de sal y pimienta.


Sobre la bandeja de horno colocamos las patatas, la cebolla (en juliana desigual) y medio apio (en trozos pequeños). Toque de sal y pimienta, y ligero rociado de AOVE. La cebolla y el apio en crudo, ya que quiero que queden con un poco de punto crujiente.

Encima irán las lubinas, que salpimentamos, y rociamos con un poco de zumo de limón. Un par de ramitas de romero entre ellas.


Encima, unas 12 - 14 hojas de salvia (dará un aroma deliciosa, y son fabulosas al comer), el ajo laminado y un tercio de puerro picado. Alegre chorro final de AOVE.

Habremos precalentado el horno a unos 190ºC. Precisaremos entre 15 - 20 minutos, dependiendo del tamaño de las lubinas y potencia del horno. Id vigilando, para llegar al punto perfecto (que no es fácil).


Tras sacar del horno, remate final de AOVE, y directos a la mesa, ya que sólo queda disfrutar con calma, sin dejar ni la cabeza. Y saboread con la patata, cebolla, salvia y demás, todo junto.

La lubina es de espinas medianas, con lo que es sencilla de comer (a diferencia de los pescados de roca, por ejemplo).

Aquí no puede faltar un vino que eleve a sobresaliente la comida, y un tinerfeño Trenzado de Suertes del Marqués, con base de Listán Blanco y unos meses de barrica, es un maridaje espléndido.



jueves, 7 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Marta García (y su "ayudante" Ale). Empanadillas variadas al horno.


Ya estamos de Juernes...casero, claro. Y la receta 54 llega.

Hace unos días fue la de mi sobrina Ale, pero hoy toca la de su madre, mi hermana, Marta. Eso sí, con plena intervención de pinche (y comensal) de la propia Ale. Ya nos veremos pronto, espero.


Receta muy fácil, que a los niños siempre gusta, y que se pueden elaborar con distintos rellenos (en esta ocasión, unas con queso y otras de atún, huevo y tomate).

INGREDIENTES (para dos)

Obleas de empanadilla (tantas como el cuerpo aguante).
Huevos para untar (uno o dos).
Un huevo cocido.
Quesitos o similar (tipo Mini Babybel).
Tomate frito (podría ser natural o fresco, también triturado).
Una lata de atún (mejor al natural, pero también escabeche, por ejemplo).

RECETA

Tan sencillo como rellenar unas obleas sólo con trocitos de queso, y otras con mezcla de tomate frito, atún (desmigado) y el huevo duro picado. Claro, si a eso queso le añades un poco de orégano fresco picado y bacon muy picadito, previamente pasado por la plancha, luciría todavía más; y en el otro caso, un pochadito de cebolleta con tomate natural maduro picado, y luego juntar con el huevo duro y el atún, pues ni te cuento.


Cerramos las obleas, y con un tenedor pequeño terminamos de cerrar y las marcamos por el exterior. Las untamos de huevo batido, que brillen y luzcan imperiales.




Colocamos en la bandeja de horno, sobre papel de aluminio. Al horno, a 180ºC, durante 15 minutos. Así de sencillo.


Además, se pueden comer al momento, pero también guardar para el día siguiente (a mí siempre me ha gustado de esta forma).


Y en este caso, se puede tomar casi cualquier vino, que no sea potente, pero se me ocurre una interesante combinación con el Bloody Mary que os presenté el otro día (o de elaboración clásica más sencilla).


miércoles, 6 de mayo de 2020

Las recetas "contra" el #Coronavirus : Ignacio Bilbao Bilbao. Almejas en salsa verde.




Se va acercando el fin de semana, así que la receta 53 va a ser de esas de gala, de productazo. Y encima de elaboración de máxima sencillez.

Llega de la mano de uno de mis primos, un verdadero gentleman de la zona noble de Bilbao, aunque afincado en la Comunidad de Madrid desde hace tiempo, y siempre del Athletic (cuidado con decir del Bilbao...habría sangre). Muchas gracias Ignacio...y como el relato es muy de aquellos lares y familiar, vamos a usar el literal en mayor medida.


Lo primero que nos transmite el cocinero es que "las almejas en salsa verde es una receta popular vasca de toda la vida, transmitida de madres/padres a hij@s, y en este caso por mi querida madre (para ti la tía Bego)". Pues sí, y es que además se trata de mi madrina 😘 . Es de lo más fácil del mundo (palabras muy de los del centro de Bilbao).

INGREDIENTES

Imprescindible unas buenas almejas (por ejemplo, un kilo para 4); unas japónicas o babosas (primer nivel) gallegas serían maravillosas.
Agua.
Sal.
Aceite de oliva.
Ajo.
Perejil fresco (o en su defecto seco).
Pan rallado o harina (para espesar, si fuera necesario).
Opcional : Vino blanco (ya veréis el comentario final). O casi que no.
Mucho pan.

RECETA

Vamos con el relato de mi querido primo.

"Lo primero, elegir buen producto ajustado al presupuesto de cada cual. A mí me gustan almejas grandes y hermosas, sin ser exageradas, si están a buen precio; pero en el súper de pandemia la seleccionada era la última y única bolsa, no muy grandes, pero estaban muy sabrosas.
Ya en casa, una hora o así antes de cocinar, meter en agua fría del tiempo con sal. Tras media hora, sacar y poner a escurrir, y volver a meter en agua fría con sal. Esto es para limpiarlas de suciedad o arenilla.

En cazuela plana y ancha, grande, poner una capa más gorda que fina de aceite de oliva (bien verde) y poner ajo bien picadito. Por ejemplo, para cuatro personas tres dientes, depende de lo que guste. Se calienta a fuego medio - alto hasta que empiece, en boca de la tía Bego, a hacer 'flush-flush' el aceite con el ajo, pero que no se dore porque da amargor.

Cuando está empezando el aceite con el ajo a tener vidilla, pero sin quemarse como se ha dicho, echar las almejas y por encima perejil cortado bien picadito. Dar algunas vueltas y tapar para que se abran las almejas. Abrir de vez en cuando un momentito, y airear; verás la almeja que tira mucho agua, dar vueltas.
Si se quiere, se puede espesar algo la salsa echando algunas pizcas de pan rallado (puede ir bien); hay quien echa un poco de harina.
Vigilar mucho el punto y no pasarse con lo que se echa para espesar, que no sature. A mí me gusta no muy espesa, la verdad.
Todo hecho en muy poco tiempo, no tardará más de 10 minutillos, y al plato. No olvidar el pan, que el truco de esto es luego mojar la salsa.
Sobre lo de echar vino blanco, en fin, todo se puede hacer, pero para mí es como si en su época Julen Guerrero jugara en la Real, una aberración".

Enorme remate de explicación. y la terminología flush-flush es muy de mi familia, como se suele referir, de las Bilbao (la familia y cercanos lo entenderán).
Rematamos por el vino, ése que no hemos echado a las almejas. Y en este caso, sin duda, un buen txakolí, pero claro, vizcaíno, como puede ser el Txomin Etxaniz.